UNO DE CADA CUATRO JÓVENES DA POR HECHO QUE NUNCA SE CONTAGIARÁ SIDA
Más de 800 jóvenes rosarinos de 13 a 25 años participaron de un estudio para conocer qué creen y qué saben efectivamente sobre las formas de prevenir el contagio de sida y HIV. En el marco del proyecto “Construyamos salud”, entre enero y febrero pasados los chicos respondieron a 12 preguntas en piletas, balnearios, boliches y la estación de ómnibus de la ciudad. Con sexo, edad, domicilio, condición socioeconómica y nivel de instrucción de lo más diversos, simplemente dijeron lo que pensaban. Por ejemplo, el 98,4 por ciento afirmó saber que para protegerse del contagio por vía sexual se debe usar preservativo en cada relación, aunque después casi la mitad admitió no usarlo siempre. Del estudio también surge que uno de cada cuatro chicos está convencido de que nunca se contagiará, aunque esa certeza decrece a medida que aumenta el nivel educativo. Y hay más: el boliche es el lugar preferido por los más jóvenes para buscar compañero sexual.
El trabajo fue realizado por un equipo de profesionales y pasantes de la Licenciatura de Estadística de la Universidad Nacional de Rosario, en el marco de la campaña que cada verano emprende el Programa Municipal de Sida (Promusida), con apoyo financiero del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis.
Las respuestas no eluden la paradoja: si bien el contagio y la prevención del HIV aparecen como temas instalados y sobre los que existe conciencia, hilando fino no todo pinta tan bien.
“¿Cuáles son tus posibilidades de contagiarte con el virus del sida?”, les preguntaron los encuestadores a 800 jóvenes, repartidos aleatoriamente entre todos los distritos de la ciudad. Casi el 38 por ciento de los chicos respondió tener bajas chances de contagio, el 29 por ciento dijo que sus posibilidades eran medias y el 26 por ciento aseguró que ninguna.
Las distintas opiniones, concluyen los especialistas del estudio, están “significativamente” relacionadas con dos variables, sexo y nivel de instrucción: las mujeres son quienes más garantizada creen tener su inmunidad (un prejuicio que sigue vigente pese a las campañas) y a medida que aumenta el nivel de instrucción decaen las certezas. En cambio, la diferencia de edad no fue relevante.
Algo importante: la opinión sobre qué posibilidades se tienen de contagio guarda estrecha relación con la frecuencia de uso del preservativo en las relaciones sexuales. Cuando se usa en todas las relaciones, la confianza, obviamente, es mayor.
Claro que sobre ese tema hay interesantes contradicciones. Cuando a los chicos se les pregunta si están de acuerdo con que para prevenir el contagio hay que usar el preservativo en cada contacto sexual, afirman abrumadoramente que sí, lo dice el 98,4 por ciento. Sin embargo, también casi el 70 por ciento cree que ese método de protección está sobrevalorado.
Hasta ahí se trata de respuestas teóricas, de opinión. En cambio, cuando se los interroga acerca de sus prácticas reales, las cosas cambian. “Si vos usás preservativos en tus relaciones sexuales, indicame con qué frecuencia los utilizás”, pidieron los encuestadores.
Y ahí sí, las respuestas están más divididas. El 51,9 por ciento dice usar el popular forro en todas sus relaciones, pero el resto (o sea, casi otro 50 por ciento) admite hacerlo en algunas e incluso sólo ocasionalmente. De nuevo el nivel de instrucción es (otra paradoja) relevante: los chicos con estudios secundarios y terciarios son los más cautos; los universitarios, algo menos.
Y la edad es también altamente significativa. Los que menos usan preservativo forman parte del grupo de chicos con 14 años o menos, seguidos por el de jóvenes de más de 30. Eso sí: a más información sobre los modos de transmisión del HIV, mayor frecuencia de uso.
El informe también se interroga por los lugares preferidos por los jóvenes para encontrar un compañero sexual. No se trata de una mera curiosidad, sino de un dato clave para localizar con fuerza las campañas de prevención.
La respuesta más general fue “el boliche”, elegido por seis pibes de cada diez, sobre todo por los que tienen entre 15 y 24 años, y con mayor incidencia entre los que viven en los distritos Norte y Centro. Los bares y cíber también figuran entre los lugares de encuentro. Después vienen la escuela, el barrio, la playa y el club.
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