UNOS 1.300 TROCADORES PODRÁN INSTALARSE EN PARQUE GARAY
La Municipalidad terminó de censar unos 1.300 trocadores que podrán ofrecer su mercadería en el Club del Trueque que funciona en Parque Garay, una vez que tengan en su poder las credenciales personales e intransferibles que ya empezaron a entregarse, según sostuvo el titular del área Servicios Públicos, Julio Basabilbaso.
De esta forma, el municipio intentará ordenar y controlar los puestos de intercambio de productos. “La intención es identificar al responsable de cada puesto con una credencial que tenga sus datos personales y hasta una foto”, señaló Basabilbaso.
Además de la credencial, el otro paso será la clasificación por sectores, es decir aquellos que trocan alimentos estarán separados de los puestos donde se ofrecen otros productos, como indumentaria.
Meses atrás, el municipio había lanzado una campaña para identificar a los puesteros y solucionar el problema de la falta de higiene, ante las reiteradas quejas de los vecinos del Parque, quienes empezaron a reclamar un mayor control sobre los productos que se intercambiaban y por la suciedad que lucía el paseo durante los días en que se realizaba el trueque.
En este sentido, Basabilbaso aseguró que se dispondrán baterías de sanitarios que no estarán a cargo de los puesteros ni del municipio. “Lo que se resolvió es cada usuario pague 20 centavos para utilizar los baños que instalará una empresa”, dijo.
En cuanto a la limpieza del parque, el funcionario señaló que avanzaron las gestiones con la vecinal del barrio para la entrega de bolsas de residuos, que después serán recogidas durante operativos de limpieza especiales.
También, confirmó que estará prohibido la comercialización de animales para consumo o como mascotas, y que los alimentos perecederos (generalmente tortas u otras elaboraciones caseras) deberán sortear el control bromatológico dispuesto en el Código Alimentario.
VENTA INFORMAL
Respecto de los vendedores del Parque Alberdi, ubicado entre las avenidas Rivadavia y 27 de Febrero, Basabilbaso precisó que se está elaborando un proyecto desde el área de planeamiento para ordenar los puestos de ventas informales, cuya desproporción excedió todos los límites, a tal punto que algunos se convirtieron en verdaderos `galpones’.
Así, el municipio decidió poner en segundo lugar un proyecto que en su momento ideó una entidad comercial. “Era un proyecto más ambicioso, pero costoso. En cambio, proponemos la instalación de estructuras iguales que tienen un costo total de entre 30 y 40 mil pesos, fondos que vamos a gestionar al gobierno” nacional, agregó.
El funcionario municipal expresó que existen entre 30 y 35 vendedores y que la intención es trasladarlos a otro lugar del parque para descomprimir la avenida Rivadavia, sostuvo que la idea es concretar el proyecto “antes del próximo verano”.
Finalmente, Basabilbaso reconoció que en el caso del programa de erradicación de carros de cirujas del microcentro, los pasos se dan pero son más lentos. “Habíamos apostado al diálogo, pero la verdad es que dejaron de venir los tres o cuatro referentes con quienes empezamos a hablar”, dijo.
No obstante, aseguró que el relevamiento se sigue realizando en los barrios y que se mantiene la política de restringir la circulación de los carros en horas de la tarde y noche. “Por ahora se trata de persuadir (a los cirujas) para que no entren al centro, sin que esto llegue a generar un conflicto social”, concluyó.
SEMINARIO
La Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad invitó a participar del seminario Reconstrucción Cultural, a cargo del sociólogo Marcelo Urresti. El mismo se realizará el 19 de julio, a las 9, Museo “Sor Josefa Díaz y Clucellas” (San Martín 2068). El acceso es libre y gratuito.
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