UNR: FIN DEL PARO DE 72 HORAS CON CLASE PÚBLICA
Las doce facultades y las tres escuelas de enseñanza media y terciaria dependientes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) completaron ayer el paro alternado de 72 horas con un nivel de acatamiento que, según la dirigencia gremial, osciló entre el 80 y el 90 por ciento. Además, el martes y miércoles de la semana que viene los docentes participarán de una consulta para dirimir la continuidad del plan de lucha. Esta resolución se tomará el miércoles a las 19 en asamblea, y no se descartan nuevos paros en la semana entre el 11 y el 15 de setiembre. En este marco, los profesores agrupados en la Coordinadora de Asociaciones Docentes (Coad) y los estudiantes de la Federación Universitaria de Rosario (FUR) realizaron una clase pública en las puertas de la facultad de Humanidades y Artes.
Según indicó el secretario gremial de Coad, Gustavo Brufman, “la adhesión a la medida de fuerza osciló entre en 80 y 90 por ciento. En algunas facultades, como Ciencias Médicas, Ciencias Bioquímicas y Arquitectura, se superaron los índices históricos en cuanto al apoyo al plan de lucha. En las escuelas preuniversitarias y facultades como Humanidades, Psicología o Ingeniería, fue casi del ciento por ciento”.
Para Brufman, estos números demuestrasn “el descontento de los docentes”. Por esa razón, se implementó la consulta al claustro, cuyo resultado se conocerá el miércoles por la noche. “No descartamos que se realicen paros entre el 11 y el 15 de setiembre, ya que las negociaciones con el gobierno nacional están paralizadas. Ellos argumentan que llevan adelante una política de financiamiento educativo y se nos plantea esperar hasta fin de año, para que se actualizase el estímulo de los docentes de diversas dedicaciones, que van de los 50 a los 150 pesos. Estas actualizaciones no representan aumento alguno, ni mejoras en las condiciones laborales”, sostuvo el dirigente.
Los reclamos fundamentales consisten en el aumento de la canasta familiar para el cargo testigo inicial a 1100 pesos; el 82 por ciento móvil de jubilación; y la incorporación a la renta de los docentes que ejercen cargos ad honorem. Estos reclamos son comunes a diversas universidades del país y en ese sentido Brufman consideró que el desafío es “nacionalizar el conflicto, porque toda la educación pública superior está en crisis”. Además, remarcó que “a nivel local también se exige la normalización del proceso jubilatorio de los compañeros”.
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