URUGUAY DICE AHORA QUE ENVÍA MILITARES A LA FRONTERA POR BROTES DE AFTOSA
El Ejército uruguayo negó hoy que se haya producido un movimiento de tropas con el fin de evitar cortes de carreteras y piquetes contra las plantas de celulosa que se construyen cerca de la frontera con Argentina.
El coronel Eduardo Sleseris, portavoz del Ejército, aseguró a EFE que, en el caso de que hubiera movimientos de tropas en la frontera, sería por la aplicación de las medidas de prevención por el brote de fiebre aftosa registrado en la provincia argentina de Corrientes.
Los pasos fronterizos de Uruguay con Argentina comenzaron el jueves a ser reforzados por efectivos militares como medidas de prevención ante el brote de fiebre aftosa, según fuentes del Ejército uruguayo.
“Como ocurre cuando suceden estas cosas, en coordinación con los técnicos del ministerio de Ganadería, se refuerzan los retenes militares en los pasos fronterizos”, dijo el coronel Eduardo Sleseris.
Asimismo, el intendente del distrito uruguayo de Río Negro, Omar Lafluf, admitió esta tarde que hay preocupación por el rebrote de aftosa y confirmó que se reforzaron los controles en los pasos fronterizos, aunque negó que haya un refuerzo de tropas militares por el conflicto con las papeleras.
En diálogo con Radio 10, Lafluf señaló que la falta de carne afectará al país vecino. “Nosotros dependemos de la importación de carne y tenemos un consumo interno muy pequeño”, señaló el jefe de la comuna oriental, ubicado a unos 500 kilómetros de la provincia argentina de Corrientes.
“Uruguay ya está implementando el refuerzo de controles de frontera de carne”, reiteró, aunque dijo que las tropas militares no están relacionadas con la disputa que mantiene la Argentina con el gobierno uruguayo por la instalación de las fábricas de celulosa.
“Son las habituales medidas de prevención que deben adoptarse para impedir el paso de animales vivos o alimentos de ese origen, tal como lo han dispuesto las autoridades”, agregó.
El gobierno había anticipado que iba a enviar soldados para colaborar en esas regiones. El nuevo brote de fiebre aftosa, esta vez en la provincia argentina de Corrientes, originó el cese de las importaciones uruguayas de carne y subproductos, al igual que lo han hecho Chile, Colombia y Paraguay.
El subsecretario del ministerio de Ganadería, Ernesto Agazzi, dijo en declaraciones a radioemisoras que cuando “aparece un foco de aftosa el impacto es negativo en todos los países de la región”.
Hace pocos meses había aparecido un brote en Matto Grosso en Brasil.
Señaló, empero, que el virus que fue detectado en Corrientes “no va a tener un impacto negativo en las exportaciones uruguayas pero tampoco consecuencias positivas”.
Al respecto, indicó que “no se abrirán nuevos mercados” y añadió que para satisfacer a una nueva plaza, hay que dejar de venderle a otro. Señaló que Uruguay está exportando virtualmente a toda capacidad.
Uruguay enfrentó en 2001 una dura epidemia de fiebre aftosa, procedente, asimismo, de Argentina, que le originó perjuicios económicos por casi 900 millones de dólares y el cierre de los mercados internacionales.
La situación, tras las medidas adoptadas, logró ir superando la situación y desde 2003 a la fecha se abrieron los principales mercados, incluyendo los Estados Unidos que es el principal comprador de carnes con unos 500 millones de dólares.
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