URUGUAY REFLOTA LA IDEA DE ACUDIR A LA OEA
El gobierno uruguayo anunció hoy que recurrirá a la Organización de Estados Americanos (OEA) si la Argentina no atiende su solicitud de convocar al Consejo del Mercosur para discutir el bloqueo del puente que une Fray Bentos con Gualeguaychú, que según el país vecino afecta la libre circulación entre países.
Así lo anunció el canciller uruguayo Reinaldo Gargano, en declaraciones a radio El Espectador de Montevideo, y advirtió que si la reunión no se convoca, la cancillería oriental está instruida para llevar ante el organismo americano.
El funcionario argumentó que los cortes constituyen “una violación del derecho regional y del derecho internacional en general” y que “la Organización de los Estados Americanos es una institución que tiene que actuar para resolver estas cuestiones”.
Intento fallido. La intervención de la OEA en el conflicto de las papeleras ya había sido solicitada por el gobierno uruguayo en febrero pasado, y rechazada por el titular del organismo, José Miguel Insulza, ante la negativa de la Argentina de aceptar una mediación.
El Gobierno utilizó entonces el mismo argumento que reitera por estas horas: que el conflicto por la construcción de las plantas de celulosa en Fray Bentos es estrictamente bilateral.
Es que para que la OEA intervenga oficialmente en la controversia es necesario que ambos estados lo soliciten.
Gargano expresó que su gobierno ha “hecho todas las gestiones posibles”.
“Tenemos razón y hemos comunicado a la Corte Internacional de La Haya los antecedentes de esto. Hemos hecho todo lo que se debe hacer en el plano diplomático”, subrayó.
Por otra parte, el funcionario uruguayo consideró que la demora para convocar al Consejo del Mercosur “lesiona el sistema institucional que está en la base” y “pone en juego más de 50 años de trabajo en pro de la integración regional”.
Frente interno. Gargano también aprovechó para responder a las críticas de la oposición uruguaya que señala que el país no tiene una política exterior. Aseguró que los cuestionamientos responden a que “no se concibe una política exterior distinta, que tenga como Sur el Sur, y no como Norte el Norte”.
Este contenido no está abierto a comentarios

