"VAMOS A GOBERNAR COMO EN ROSARIO"
La llegada de Rubén Giustiniani a la Legislatura nacional no es casualidad. Su desempeño en las dos cámaras del Congreso forma parte de una evolución en su carrera política que fue construyéndose paulatinamente y sin saltear etapas. Se sabe que la militancia no es una tarea fácil; demanda tiempo, dedicación y un esfuerzo particular que obliga a quienes optan por este tipo de faenas a alejarse de los ámbitos de su entorno más íntimo. Pero para este ingeniero civil de cincuenta años el equilibrio se consigue combinando el tiempo que comparte con su familia, la música, el fútbol y la lectura.
A partir de su nacimiento en el barrio de Alberdi, Giustiniani se adaptó desde temprano a la idiosincrasia del barrio, aquella con la que creció, y que por su ubicación geográfica le inyectó en la sangre un ferviente amor por Rosario Central. Su militancia comenzó en los ’70, durante la secundaria. Como delegado del curso participó en la toma de diferentes colegios, una herramienta habitual que fortalecía las reivindicaciones estudiantiles.
En 1975 comenzó la carrera de Ingeniería Civil y decidió afiliarse al Partido Socialista. También ocupó el cargo de decano de la facultad de Ingeniería hasta que se lo requirió como secretario de gobierno de Hermes Binner, en 1994.
Con estos antecedentes la profesión quedó relegada a un segundo plano a instancias de una carrera política que se consolidaba a cada paso y que tuvo como corolario la consagración como Diputado Nacional y, ahora, en la cámara alta.
–¿Cuál es su lectura sobre la actual administración nacional?El gobierno de Néstor Kirchner tiene cosas positivas que señalamos desde el socialismo. Es buena la política en derechos humanos, la conformación de una Corte Suprema de Justicia que trabaja muy bien y demuestra una independencia real y una postura positiva referida a temas nacionales como el de los jubilados. A esto se suma una reactivación económica importante. Como contrapartida no se percibe una correcta distribución del ingreso. Significa que la mayor tajada de la torta se la siguen quedando pocos grupos económicos. También la cara oculta de la moneda abarca a la Corte porque genera un retroceso institucional cuando sanciona la ley del Consejo de la Magistratura, los decretos de necesidad y urgencia (DNU), y la delegación de facultades.
–¿Cómo se trabaja como oposición frente a un poder cada vez más hegemónico en el Congreso?Siempre es difícil generar bajo esas condiciones. Con ocho años como legislador nacional entendí que es una particularidad de todos los gobiernos. Me tocó votar en contra del gobierno de la Alianza con el intento de los superpoderes a (Domingo) Cavallo y eso significó la salida del socialismo de la coalición. Por eso la concertación y la participación de la gente es lo que debe venir para darle sustentabilidad y gobernabilidad a un proceso económico, social y político.
–¿Cuáles son las expectativas del socialismo para 2007?Ganar las elecciones legislativas en la provincia fue una noticia positiva no sólo para Santa Fe, sino para el país, porque este es el tercer distrito en importancia donde ganó otra apuesta política. La tendencia monocromática le haría muy mal a la Argentina, por lo tanto es bueno que existan distintas alternativas. El socialismo integrando el Frente Progresista está con muy buenas perspectivas de ser gobierno. Sería bueno para esta provincia cambiar el signo político y creo que este proceso encabezado por Hermes Binner se presenta con mucha fortaleza. En lo personal no tengo ninguna candidatura analizada, quiero cumplir con el mandato de senador nacional hasta el 2009.
–Se repite el escenario: Hermes Binner como candidato del Frente en momentos donde el PJ todavía no definió su candidato.Nos beneficia tener una figura definida para trabajar. El panorama es positivo porque lo vemos como una ventaja aunque puede resultar contraproducente porque está solo en la cancha. Ser el blanco de todas las críticas tiene sus riesgos. Uno debe ir consolidando un programa, un proyecto para hablarle con claridad a los santafesinos de qué es lo que va a hacerse ante la posibilidad de ganar. Es importante decirles a todos que vamos a gobernar como lo estamos haciendo en Rosario. La gente conoce este modelo de gestión y puede tener ese punto de partida no como una promesa de algo a futuro, sino como una rendición de cuentas de dieciséis años de gobierno. Pensamos que podemos trasladar esta experiencia a Santa Fe porque viene de la mano de una práctica llevada adelante desde hace tiempo.
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