VASSALLI EXPORTARÁ COSECHADORAS A KAZAJSTAN
La empresa Vassalli Fabril despachará a fines del mes próximo desde su fábrica de Firmat las primeras 30 cosechadoras argentinas que se venderán en Kazajstan, país asiático que en 1991 se separó de la ex Unión Soviética. La operación fue confirmada por el responsable de Ingeniería de la planta, Eduardo Oriolani, quien destacó las buenas perspectivas para la exportación de maquinaria agrícola local.
“Las ventas en el mercado interno están más tranquilas pero hay buenas perspectivas para exportar y a fines de junio estamos despachando unas 30 cosechadoras a Kazajstan”, dijo Oriolani, quien consideró que después del “boom” de la soja de las dos últimas campañas la demanda interna de maquinaria agrícola ingresó en “una meseta, pero con la exportación podremos mantener un buen ritmo de producción”.
Oriolani, quien confirmó la novedad a la agencia Télam en el marco de una exposición de herramientas de precisión organizada por la firma israelí Iscar Tools en Buenos Aires, se excusó de informar sobre el monto de la operación, pero teniendo en cuenta el valor promedio de las unidades se estima que la venta supera los 3 millones de dólares.
Kazajstan es un país asiático que en diciembre de 1991 se separó de la ex Unión Soviética, tiene un fuerte desarrollo agrícola, más de 15 millones de habitantes y por su extensión de 2,7 millones de kilómetros cuadrados ocupa el noveno lugar en el mundo.
El representante de la empresa santafesina destacó que la venta es un “importante reconocimiento al prestigio internacional de la marca” y anticipó que la firma se prepara también para “vender máquinas a China”.
También señaló que junto a otras empresas del sector participará en las exposiciones de maquinarias agrícolas argentinas que se realizará durante septiembre y octubre en Venezuela, con el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), en el marco del acuerdo de intercambio comercial suscripto por los gobiernos de ambos países.
Como otras empresas argentinas, que en los últimos dos años hicieron fuertes inversiones para ampliar la capacidad de producción y atender el fuerte crecimiento de la demanda que generó la suba de los precios de los granos, Vassalli busca compensar con la exportación el retorno del mercado nacional a niveles “más normales”.
En un diálogo reciente con La Capital, el vicepresidente de la firma, Martín Vismara Vassalli, explicó que el año pasado, cuando se vendieron más de 3 mil cosechadoras, “fue atípico para un mercado cuyo promedio histórico en 1.800 máquinas”. La producción de la empresa de Firmat asciende a unas 500 máquinas anuales.
Aunque la demanda tuvo una recuperación respecto de las expectativas con la que las empresas arrancaron 2005 (también por el repunte de los granos), lo cierto es que no se alcanzarán los niveles del año pasado. De hecho, la facturación por ventas de maquinaria se redujo 14% en el primer trimestre, según datos del Indec.
De allí que las empresas del sector hayan reforzado sus estrategias de exportación, a través de acciones individuales, en conjunto con organismos oficiales y entidades empresarias privadas, o incluso conformando consorcios. Los mercados individualizados como más promisorios son los de Latinoamérica y los de las naciones que conformaban el área de influencia de la Unión Soviética, que asisten a una revolución agrícola similar a la que experimentó Argentina en la década pasada. En tercer lugar figura China, un destino codiciado aunque complejo para ingresar.
La empresa de Firmat, por caso, participó de la última misión organizada por la Región Centro al país asiático. Vismara Vassalli, quien explicó que la fábrica tiene “muy fuerte el objetivo de exportación”, señaló que el viaje a China “fue exploratorio”. En Europa del Este “se avanzó” y “hay muchas expectativas de entrar en Venezuela”.
Jorge Médica, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), ratificó que todas las empresas del sector “están haciendo esfuerzos por exportar” y vaticinó que “tal vez este año sea récord de exportación de maquinaria agrícola”.
Esta corriente permitiría por un lado compensar la “desaceleración” del mercado local. Pero, por otro lado, comenzaría a revertir una tendencia crónica en el sector, que desde la apertura de los 90 soporta una presión constante de la importación de maquinarias. Sobre todo en el caso de las cosechadoras, rubro en el que Vassalli encabeza un puñado de fábricas que sobrevivieron a ese proceso.
Al respecto, las estadísticas del Indec del primer trimestre de 2005, elaboradas en base a consultas directas a unas 50 empresas del sector, arrojan datos novedosos. La reducción del 14% que experimentó la facturación por la venta total de maquinaria agrícola en ese período frente al similar de 2004 se explica por una fuerte caída en la venta de máquinas importadas, que no obstante siguen copando el 66% del mercado.
Según el Indec, entre enero y marzo de 2005 las ventas alcanzaron 499,7 millones de pesos contra 584,8 millones del año anterior. Sin embargo, mientras la facturación de importados bajó 25%, la de los nacionales subió 17,7%.
En unidades, las ventas bajaron 21% en el primer trimestre respecto de igual período del anterior, pasando de 5.955 a 4.658. Pero mientras las nacionales bajaron 7%, las importadas cayeron 34%. Claro que se parte de una participación muy grande de las máquinas extranjeras.Un ejemplo es, precisamente, el de las cosechadoras. En el primer trimestre de 2004 se vendieron 1.022 extranjeras y 124 argentinas. En su similar de 2005 se vendieron 143 locales (19 más y 509 de origen externo (casi la mitad).
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