VATICANO PIDE CONDENAR POR LEY A QUIENES CONTRATEN PROSTITUTAS
El Vaticano considera la prostitución como “una forma de esclavitud moderna” y un acto de violencia contra la mujer y ha denunciado que cada vez son más los hombres que buscan a las prostitutas para “dominar” que por satisfacción sexual.
Así se subraya en un documento del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, hecho público hoy, que recoge las conclusiones de un encuentro celebrado los pasados 20 y 21 de junio pasado en El Vaticano para analizar la situación de las “mujeres de la calle”.
El texto señala la necesidad de que la Iglesia, junto a las instituciones, los movimiento laicales y los medios de comunicación denuncien y combatan el fenómeno de la prostitución, que afecta a millones de mujeres en todo el mundo y que mueve anualmente 10.000 millones de dólares.
Los asistentes, representantes de 19 conferencias episcopales europeas, denunciaron que cada vez son más las mujeres que caen en las redes de esta forma de “moderna esclavitud” y que ello se debe a problemas económicos, sociales y culturales.
Miles de esas mujeres provienen del tercer y cuarto mundo y se prostituyen en Europa y otras zonas ricas porque en estos lugares hay cada vez una mayor “demanda”.
Y en ese punto los representantes vaticanos manifestaron que es necesario perseguir al “cliente”, que está en la base del comercio y al que hay que castigar.
Tras considerar que el cliente debe afrontar una condena social y que se le apliquen con rigor las leyes, los reunidos se mostraron convencido de que también hay que ayudar a esas personas para que resuelvan sus problemas “más íntimos”, uno de los pasos para erradicar el problema.
“Un número de hombres cada vez mayor busca a las prostitutas más para dominar que por satisfacción sexual. Son hombres que en las relaciones sociales y personales están experimentando una pérdida de poder y masculinidad y no logran desarrollar relaciones de reciprocidad y de respeto. Buscan a las prostitutas para una total relación de dominio y control sobre la mujer”, según el documento.
Para los expertos vaticanos “comprar” sexo de una prostituta no resuelve los problemas que surgen de la soledad, la frustración o la falta de auténticas relaciones.
El documento precisó que el “cliente” medio es un cuarentón, pero que junto a ellos cada vez son más los hombres entre 16 y 24 años que buscan prostitutas para dominar.
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