VATICINAN QUE PARA FIN DE SIGLO SERÁ IMPOSIBLE LA EXPLOTACIÓN AGROPECUARIA
Hace un par de semanas estuvieron en Rafaela la Ing. Griselda Carñel y la Lic. Silvia Ibarrola, integrantes de la ACDI (Asociación Cultural para el Desarrollo Integral Ambiental) y participantes del proyecto ‘Cambio climático y sumideros de carbono’, en el Centro de Investigación, Observación y Monitoreo Territorial y Ambiental (Ciomta). Ambas estuvieron en Cyrano Bar, compartiendo un ‘Café Científico’ en el marco de una jornada organizada por la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Santa Fe; con el apoyo de la Fundación Potenciar, de nuestra ciudad.
Las expertas dieron un amplio panorama de los efectos que las emanaciones provocadas por el hombre, fundamentalmente en los países del hemisferio Norte, provocan sobre la atmósfera. Y dejaron una predicción aterradora, basada en un “modelo climático” elaborado por el Ciomta en el marco del proyecto denominado “Cambio Climático y Sumideros de Carbono”. Según ese modelo, si no se toman medidas para controlar las emanaciones de gases contaminantes, el cambio climático hará que el centro norte de Santa Fe, dentro de pocas décadas, sea inviable para la agricultura.
Los mapas que exhibieron las expertas resultaron elocuentes. Y aunque en el Cyrano había muchos clientes, fueron pocos los que se distrajeron de sus charlas para escuchar el vaticinio de las científicas. Para el 2040, la soja sólo se podrá sembrar en algunos sectores del sur provincial y lo mismo sucederá con el maíz. Para fines de siglo, en cambio, en la cuenca lechera más grande de Sudamérica no se podrá sembrar un grano de maíz y la soja sólo subsistirá en algunos, los privilegiados. Todo por el cambio climático, que hará más extremas las temperaturas y más escasas las lluvias.
OTRO MUNDO
¿Está nuestra pampa gringa condenada a ser un desierto? ¿Qué es el cambio climático? Lo explicó Griselda Carñel. “Fluctuaciones y variaciones climáticas existen, cada diez años puede haber un corrimiento de las líneas de lluvia. Cuando esos cambios se verifican como tendencias a lo largo de muchos años, entonces estamos hablando de un cambio climático real”, dijo, en charla con un periodista de este medio. “En realidad, se habla de cambio climático provocado por el hombre, y también hay un concepto más general, que es el cambio global: todos los desajustes que tienen que ver con las emisiones gaseosas provocadas por el hombre”, dijeron.
‘Lo que la humanidad ha hecho es aumentar la cantidad de gases que interfieren con el balance radioactivo energético, es decir, con la energía que viene del Sol, que intercambia energías con la Tierra y la propia atmósfera. Parte de eso es devuelto al espacio. Al haber más gases, se produce un efecto invernadero, que no permite la salida de parte de la energía que proviene del Sol, lo que provoca un calentamiento de la Tierra”.
Los efectos previstos por los modelos que los científicos han previsto para los próximos 80 o 100 años son poco menos que aterradores y se emparentan con las escenas de la película ‘El día después de mañana’, que presenta una de las hipótesis posibles sobre las consecuencias del calentamiento global. ‘Esto no es un problema privativo de un país: la humanidad debe acordar medidas para controlar las emisiones. Lamentablemente, Estados Unidos, el mayor emisor del planeta, se niega a suscribir el Protocolo de Kioto’, señalaron las expertas.
EL DÍA DESPUÉS DE MAÑANA
Muchas veces ocurre que la opinión pública cobra conciencia de un problema a partir de un hecho artístico que obra como disparador. “El día después de mañana”, una película de Roland Emmerich que se estrenó en Argentina en 2004, puede ser uno de esos casos. Millones de personas escucharon y vieron en ese filme, por primera vez en sus vidas, lo que es el cambio climático y sus posibles efectos.
La película, protagonizada en su papel estelar por Dennis Quaid, muestra la reacción de la naturaleza frente al cambio climático. Se desencadena una nueva era glaciar, cuyo inicio implica lo obvio (para una película del género): destrucción en serie, tornados que borran la zona central de Los Angeles (letrero de Hollywood incluido), nieve en Nueva Delhi, granizo de tamaño mayúsculo en Tokio, y el inicio de la mayor tormenta de nieve de la historia, con olas gigantes y la parafernalia habitual en estos casos, ubicada en la ciudad favorita a destruir, Nueva York.
En el cine, es una ficción. En el futuro, puede ser una aterradora realidad.
Este contenido no está abierto a comentarios

