VECINOS DE LAS FLORES RECLAMAN POR EL DESBORDE DE LAS CLOACAS
El olor de las calles de las Flores habla por sí solo: una vez más, un desborde de cloacas que se hace notar y… ¡sentir!.
Margarita tiene 83 años y vive, en realidad intenta sobrevivir, en el monoblock 7 de Las Flores I. Allí vive desde hace 30 años y, según cuenta, “jamás sucedió algo parecido”. Es que, los olores nauseabundos y las complicaciones que les trae a los vecinos un desborde cloacal -el cual afecta a todo el barrio- lo convierte en un espacio difícil de habitar.
Los días de Margarita transcurren de la misma manera y, con seguridad, en nada se asemejan a los de cualquier vecino. Desde hace cinco meses, tiempo aproximado que data el problema, se vio obligada a comenzar a lavar los platos y la ropa en la pileta del baño de su casa dado a que el lavadero quedó obstruido por completo.
Para que se entienda, el lavadero de esta vecina se encuentra ubicado paralelo a la vereda, la cual está rebasada de líquidos cloacales; lo que produjo que hayan filtrado y terminaran clausurándolo.
Pero la historia de Margarita no es la única. Todo el barrio está afectado por el mismo problema y, según declararon, nadie se hace cargo de una solución definitiva.
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