VECINOS DE SANTA ROSA DE LIMA PIDEN DEFINICIONES AL MUNICIPIO
El 30 de noviembre del año pasado, diez -de las quince- familias de Santa Rosa de Lima, que habitan sobre la Circunvalación Oeste en su intersección con calle Mendoza, fueron intimadas por la Municipalidad a dejar sus hogares en un período de cinco días. A ello, como se recordará, le siguió un corte de ruta organizado por los vecinos y una serie de reuniones y negociaciones con autoridades municipales que apuntaban a procurar soluciones.
Sin embargo, el paso del tiempo y de reiteradas justificaciones presupuestarias -ya que para el municipio no se puede avanzar en el tema hasta que lleguen las partidas de la provincia y comience la obra de los lagos del oeste- provocaron la dilación del conflicto y que, a fines del mes pasado, las familias de Santa Rosa de Lima intimaran al municipio exigiéndole definiciones.
Es que, como expresa un parte enviado, después de varias reuniones con funcionarios a las que asistió el Espacio Interinstitucional, el 9 de diciembre de 2005 se firmó un acta en la que el municipio se comprometió, entre otras cosas, a iniciar un proceso integral de relocalización de las familias dentro del propio barrio.
Sin novedades
Entre los fundamentos de la acción llevada a cabo por los vecinos figura el tiempo transcurrido -tres meses- sin noticias ni respuestas concretas acerca de la relocalización de las viviendas.
Al respecto, la abogada Lucila Puyol, miembro del Espacio Interinstitucional que acompaña a los vecinos en su lucha, manifestó que el último encuentro producido el 24 de mayo con el director de Vivienda Municipal, Alfredo Migone, fue a los fines de explicar el Programa Mejor Vivir pero en ningún caso para el abordaje de la problemática descripta con anterioridad.
Los vecinos, hoy
A casi un año de que se desatara el conflicto en Santa Rosa de Lima la situación sigue exactamente igual: familias que no pueden mejorar su calidad de vida -con ampliaciones por ejemplo- ya que en un futuro incierto serán trasladadas.
“Lo único que queremos son definiciones y políticas concretas. No podemos entender cómo la Municipalidad no esperó a saber bien en qué instancia estaba lo de los lagos del Oeste para luego intimarnos y darnos un lugar definitivo”, dijo una de las vecinas autoconvocadas. Y agregó que con lo ocurrido sólo quedaron estancados en una zona que no puede progresar y que día a día empeora.
Los vecinos, por otro lado, contaron a El Litoral que posteriormente de intimar al municipio fueron afectados por un prolongado corte de luz y que, ante lo ocurrido, recibieron como respuesta que “se habían robado los cables”.
“Es mentira que hubo un robo de cables. Vivimos acá y no vimos nada”, puntualizó María. Y agregó que se trató de una “estrategia provocada”.
Respuesta municipal
Por último, tras la intimación al municipio, los vecinos recibieron una nota del director de Vivienda y de su asesor legal en la que, entre otros puntos, destacan que “el proceso de reubicación de las familias en cuestión requerirá de un esfuerzo conjunto no sólo de su dirección sino también del gobierno provincial”.
Por ello, y porque la nota no confirma otra cosa que “todo sigue igual”, los habitantes de la zona manifestaron que existe la posibilidad de que vuelvan los cortes de ruta en la búsqueda de una solución definitiva.
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