VECINOS EN DISCONFORMIDAD CON LA RELOCALIZACIÓN DEL BARRIO CHAQUEÑO
La noticia de que el barrio Chaqueño será relocalizado en Guadalupe Oeste, más específicamente a la altura de Marcial Candioti al 8000, no cayó muy bien a los vecinos del barrio.
Según afirman, “esa gente no posee normas culturales” y en nada beneficia al barrio, más aún frente al permanente reclamo de los vecinos por más seguridad.
“Nosotros pagamos los impuestos y queremos que quienes vengan a vivir acá también lo hagan. Todo el barrio está disconforme con esta medida porque no se puede vivir entre pistolas. De por sí el barrio ya es inseguro y con la clase de gente que quieren traer, el problema se va a agravar”, manifestó Beatriz.
“Vivir acá va a ser terrible. Anoche casualmente intentaron robar los ladrillos huecos de una de las construcciones. La inseguridad nos tiene locos y con esto… va a ser peor”, expuso Roberto.
En Guadalupe Oeste están aterrados. Sólo con llegar al barrio a las 10 de la mañana y no ver a nadie caminando por sus calles por temor de que algo ocurra, da cuenta de eso.
La edificación de viviendas no es lo que más les molesta a los vecinos porque consideran la necesidad de hacerlas; pero lo que sí temen es que quienes vayan a vivir allí les quiten la poca seguridad que les queda.
“Cuando me enteré de esto opté por dejar mi trabajo y dedicarme a cuidar a mis nietos y bienes. No puedo creer que las autoridades no se den cuenta de la clase de gente que van a traer acá”, aseveró Beatriz agregando que se siente violada ante la actitud que tomaron las autoridades.
Por otro lado, es importante destacar que en el barrio hay alarmas comunitarias; sin embargo, no es suficiente para que los vecinos vivan tranquilos.
En definitiva, de la recorrida realizada por El Litoral, el enojo es el común denominador. A la mayoría de los vecinos no les molesta la edificación de las viviendas pero sí quienes las habitarán.
“Estoy de acuerdo que se hagan esas casas pero me preocupa que vengan los de barrio Chaqueño porque no tienen normas de convivencia. Si yo fuera político, pondría gente que trabaja y que puede pagar los impuestos”, manifestó Marcos.
“Estoy enojadísima con el intendente y con las autoridades. Vivimos inseguros, antes éramos gente trabajadora y de quintas pero ahora… esto se va a convertir en un desastre”, finalizó una vecina.
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