VELAN LOS RESTOS DE MIGUEL LENCINA, EL PRINCIPAL SOSPECHOSO DE LA DESAPARICIÓN DE FERNANDA
Los restos del acusado de ser el responsable de la desaparición de Fernanda Aguirre, el recluso Miguel Angel Lencina, están siendo velados en la Sala Cielo ubicada en cercanías del cementerio municipal de Paraná. El imputado fue encontrado ahorcado ayer a las 8.30.
Lencina estaba detenido en la sede de la Comisaría Quinta de Paraná y según informaron fuentes oficiales a ANALISIS DIGITAL, se quitó la vida en el patio cerrado, lindante a su celda, para lo que utilizó una frazada. De todas maneras, el secretario de Justicia, Seguridad, y Derechos Humanos, José Carlos Halle, aseguró que “el principal objetivo” es encontrar a Fernanda. Lencina colgó los restos de la frazada de las rejas del techo del patiecito -tras cortarla con los dientes, según reveló un perito- y se ahorcó. En ese momento nadie lo estaba custodiando y fue hallado poco después de las 8. La autopsia se hizo en la Morgue Judicial de Oro Verde, que se extendió por más de tres horas. Los peritos forenses firmaron el escrito donde consignan que Lencina murió por “asfixia”.
El hecho fue confirmado por el propio jefe de la Policía de Entre Ríos, Ernesto Geuna, que minutos después de las 9 llegó a la sede de la Comisaría Quinta, y aseguró que Lencina fue encontrado ahorcado con una frazada en el calabozo en el que estaba alojado. “El cuerpo estaba caliente cuando lo hallaron e incluso trataron de reanimarlo”, dijo el jefe policial.
Lencina estaba en la dependencia policial por disposición de la justicia, que optó por dejarlo en la Comisaría Quinta y no dejarlo en la Alcaidía de Tribunales, donde quizás hubiera tenido un control más permanente de parte del personal policial. La Comisaría Quinta es una de las dependencias que se utilizan para ubicar a reclusos con determinadas características, a fin de que no hayan represalias contra ellos. No obstante, en los últimos años, fue también la dependencia más denunciada por casos de apremios ilegales, fundamentalmente a jóvenes que quedaban allí detenidos.
El preso se suicidió ahorcándose. Es decir, un mecanismo que él mismo había utilizado en febrero de 1994, con las dos mujeres que asesinó, ahorcándolas, luego de violarlas. Lencina fue detenido el 10 de febrero de 1994. Un día antes, en la habitación de un motel de la ruta 18, oculto dentro de una especie de cajón que permanecía cubierto por una base de mampostería y el respectivo colchón, fue hallado en avanzado estado de descomposición el cadáver de María Dolores Domínguez. Su muerte, según pudo comprobarse, se debió a estrangulamiento. Menos de una semana después, el 14 de febrero, en un pajonal de la zona de calles Caputo y Hernandarias, fue encontrado el cuerpo sin vida de Pamela Trepán de Fischer, una joven de 18 años de cuyo paradero nada se sabía desde hacía un mes, también asfixiada. Los dos crímenes cometidos por Lencina fueron por venganza. La Sala II de la Cámara del Crimen de Paraná, integrada por Arturo Landó, Pablo de la Vega y Teresita Nazar lo condenó, por los dos homicidios, a 20 años de prisión.
Ayer después del paso de la guardia a las 7.30 -se hacía un control cada hora, aunque los policías estaban a unos 15 metros de la celda, sin posibilidad alguna de verlo permanentemente-, Lencina concretó el suicidio que ya había diagramado, en acuerdo con su mujer Mirta Chávez, quien lo indujo a ese hecho a través de sus cartas. El principal sospechoso del caso Fernanda Aguirre estuvo hasta la 1 de la madrugada en el Juzgado Federal de Paraná, junto a su esposa, cumpliendo con algunas diligencias encomendadas por el fiscal federal Mario Silva. A la Comisaría Quinta, Lencina ingresó exactamente a la 1.30, según consta en el Libro de Guardia de la dependencia, tras lo cual se acostó a descansar.
El detenido rompió con los dientes la frazada, abrió la puerta de la celda -que se abre para el patiecito lindante, de aproximadamente 3 por 4 metros de diámetro-, se trepó a ella y colgó los restos de la frazada de los barrotes del techo, a unos 2,5 metros de altura. Lencina, de 1,75 metros, se ató la frazada al cuello -a partir de su conocimiento en ese tipo de acciones- y se dejó caer para lograr la asfixia, según pudo determinar ANALISIS DIGITAL. Los investigadores indicaron que Lencina perdió el conocimiento y murió a los pocos minutos. Recién se dieron cuenta en la ronda de las 8.30 de la mañana, cuando pasaron a verlo por la celda y se encontraron con que estaba pendiendo del techo. Cuando notaron que el cuerpo estaba aún caliente lo bajaron rápidamente y le hicieron prácticas de reanimación, pero no se pudo revivirlo.
Dejaron su cuerpo boca arriba y cuando le abrieron la boca se encontraron con que tenía entre los dientes restos de la frazada que se utiliza regularmente en las comisarías y cárceles de la provincia, de muy mala calidad, con más acrílico que lana. Cuando llegó el juez de turno, Ricardo González, procedieron a darlo vuelta y allí se encontraron con dos cartas que tenía en el bolsillo, que, según se indicó, habían sido entregadas por su mujer anoche, cuando ambos se encontraron en la sede del Juzgado Federal. Allí, Mirta Chávez, lo inducía al suicidio en sus escritos, fechados el 2 y 5 de agosto y escritos en letra cursiva.
La noticia fue confirmada también por el secretario de Justicia, Seguridad, y Derechos Humanos, José Carlos Halle, quien aseguró que “se ha suicidado el interno Lencina con una frazada”. El funcionario informó que Lencina, de 34 años, estaba solo en la celda y fue encontrado por personal policial. De todas maneras, Halle aseguró que el “objetivo” sigue siendo encontrar a Fernanda.
Sospechosamente, la muerte de Lencina se da al día siguiente de que su madre, Esther Torres, denunciara que la Policía la había amenazado y golpeado para que denunciara a su hijo por el secuestro de Fernanda Aguirre. La mujer había dicho que tanto ella como su esposo y su hijo estaban siendo inducidos al suicidio: “Lo están quemando nada más porque es Lencina. Ahí se está muriendo en la Comisaría Quinta y estoy esperando que se muera porque después el gobierno va a tener que hablar conmigo, tengo mis abogados”, dijo ayer la mujer.
El cuerpo de Lencina fue trasladado a la Morgue Judicial ubicada en la localidad de Oro Verde -a unos 10 kilómetros de esta capital- y a partir de las 14 se le practicó la autopsia, que se extendió hasta las 17.30 aproximadamente. Los peritos forenses llegaorn a la conclusión de que Lencina murió por asfixia.
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