Venció el ultimátum de Estado Islámico y Jordania pone condiciones para el intercambio de rehenes
El gobierno de Amán exige una prueba de vida del piloto jordano para liberar a la terrorista iraquí; el grupo jihadista había advertido que mataría al soldado y a un periodista japonés si no se concretaba la liberación.
Al ras de la momento del vencimiento del ultimátum de Estado Islámico (EI), Jordania pidió hoy al grupo radical una prueba de vida del piloto jordano Muaz Kasasbeh, secuestrado por los jihadistas en Siria, como condición para cumplir su exigencia de liberar a la terrorista iraquí Sajida al Rishawi.
“El Gobierno jordano está dispuesto a liberar a la prisionera, pero hemos pedido una prueba de vida del rehén jordano y no la hemos recibido”, dijo en una rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo de Ammán, Mohamed al Momani, que añadió que cuando la reciban podrán “hablar del intercambio”.
Antes, Estado Islámico había dado un nuevo ultimátum a Jordania hasta las 17 hora local (12 en la Argentina) de hoy para que proceda a la liberación de la jihadista Sajida al Rishawi, presa en Jordania, o de lo contrario acabará con la vida de Kasasbeh y de Kenji Goto, un periodista japonés también capturado.
“Soy Kenji Goto. Este es un mensaje de voz que me han dicho que les mande. Si Sajida al-Rishawi no está dispuesta para ser intercambiada por mi vida en la frontera turca al atardecer del 29 de enero, hora de Mosul (Irak), el piloto jordano Muath al-Kasaesbeh será asesinado inmediatamente”, afirma la voz en la grabación.
El secretario jefe del gabinete japonés, Yoshihide Suga, dijo en una conferencia de prensa que las posibilidades de que se trate de la voz de Goto son altas.
El mensaje de audio implicó que el piloto jordano no será parte del acuerdo, indicando que cualquier transacción será entre Goto, un veterano reportero de guerra, y al-Rishawi, una iraquí en el corredor de la muerte por su papel en un atentado suicida que mató a 60 personas en Amán en 2005.
Este nuevo escenario deja a Jordania en una situación difícil. Cualquier acuerdo que dejara fuera al piloto sería muy impopular después de que las autoridades insistieron en que él es su prioridad, y podría hacer objeto a Amán de mayores exigencias por parte de los militantes.
NEGOCIACIONES DE ÚLTIMO MINUTO
“Estamos en constante contacto y coordinación con nuestro amigos japoneses para proteger también al rehén japonés”, agregó el portavoz gubernamental jordano.
Al Momani reflejó en su alocución las preocupaciones de su Gobierno sobre la seguridad del piloto porque Kasasbeh no apareció en los dos últimos comunicados de audio y video difundidos por el Estado Islámico en Internet, en los que sí mostró a Kenji Goto informando sobre el ultimátum.
Por otra parte, el Parlamento jordano dijo hoy en un comunicado que a la oferta de EI “le falta seriedad” y buenas intenciones.
“Los obstáculos a los que se enfrenta el negociador jordano prueban la existencia de malas intenciones por parte del EI”, según la Asamblea Legislativa, que exigió también “un acuerdo serio que incluya la liberación” del piloto.
En Tokio, el vocero del gobierno, Yoshihide Suga, dijo que estaba en contacto con el gobierno de Jordania y que Japón hacía todo lo posible para la liberación de Goto en conjunto con otros países de la región como Turquía, Israel y Jordania.
La liberación de la prisionera sería contraria a la actitud firme de Jordania hacia los milicianos de ese grupo y a la posición de su aliado principal, Estados Unidos, de no negociar con extremistas.
QUIÉNES SON LOS INVOLUCRADOS
Kasasbeh es rehén del EI desde el pasado 24 de diciembre, cuando su avión fue derribado en la provincia siria de Al Raqa, feudo de los jihadistas.
Goto, un periodista que colabora con diversos medios, fue capturado en Siria en octubre, al parecer cuando trataba de rescatar a Haruna Yukawa, quien fue tomado como rehén a mediados del año anterior.
Al Rishawi, que sigue en prisión según confirmó Al Momani, fue condenada a muerte por un tribunal jordano por su participación en un atentado contra un hotel de Ammán en 2005, aunque a ella le falló el cinturón de explosivos que portaba adosado a su cuerpo.
La semana pasada, Estado Islámico fijó un plazo de 72 horas, que se ha ido alargando, para que el Ejecutivo nipón pague 200 millones de dólares a cambio de no asesinar a Goto y a otro ciudadano japonés, Haruna Yukawa, que fue ejecutado el sábado.
Fuente: La Nación Digital
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