VENDÍAN CARNE EN MAL ESTADO
La policía busca para devolverlo al calabozo a un tenebroso personaje que, con una sostenida actividad clandestina, viene poniendo en serio riesgo la salud de los santafesinos de varios años a esta parte.
La captura de este individuo que cuenta con sobrados antecedentes como para pasar otra larga temporada tras las rejas, se procura tras la caída de una red dedicada a la comercialización de alimentos elaborados con insumos putrefactos y componentes químicos altamente tóxicos.
Voceros de la Policía provincial informaron que ayer, en avenida Blas Parera al 8500, los agentes de las Tropas de Operaciones Especiales siguieron a un camión volcador cuyo conductor realizó una sospechosa maniobra para eludir el puesto de control.
Luego, el vehículo sería interceptado cuando iba a ingresar a un galpón ubicado en J.R. Méndez al 5400 y, al inspeccionarlo los uniformados descubrieron que en la caja transportaba -a la intemperie y en pésimas condiciones de higiene- numerosos bolsones repletos de achuras y diversos cortes de carne vacuna por un total de 1.686 kilos.
Decomiso
Ante esto las Tropas de Operaciones Especiales pidieron la colaboración de la especializada Dirección de Seguridad Rural Los Pumas y, cuando los funcionarios de esa dependencia acudieron al llamado, lo hicieron en compañía del director de Inspección Veterinaria de la provincia.
El funcionario observó que se trataba de carnes no aptas para el consumo humano y en el acto dispuso su desnaturalización en la planta digestora de la empresa Insuga, ubicada en jurisdicción de Recreo.
En paralelo, los efectivos pusieron a dos hombres detenidos -camionero y sereno del galpón-, a disposición de la Justicia, y al mismo tiempo obtuvieron una orden de allanamiento para inspeccionar una vivienda de Larguía y Piedrabuena, donde pudieron ver que funcionaba una cámara frigorífica. Allí se incautaron de otros 700 kilos de carne en mal estado.
Al profundizar la pesquisa los policías concluyeron que un establecimiento de San Martín de las Escobas era el proveedor de las carnes, achuras y chacinados, por lo que se dirigieron a esa localidad del departamento San Martín y también lo allanaron.
Calamitoso
En ese lugar, que de frigorífico sólo reunía ciertas apariencias exteriores, los agentes de las TOE y Los Pumas descubrieron un cuadro calamitoso.
En la planta que funcionaba junto a un enorme zanjón repleto de deshechos y restos de animales muertos, fueron encontradas mezcladoras y picadoras de carne, sierras eléctricas, heladeras industriales, máquinas para fabricar hamburguesas y una embutidora, además de otras herramientas para la elaboración de alimentos y la faena clandestina.
En esta oportunidad fueron secuestrados otros 133 kilos de carne picada y 192 kilos de carne fresca, además de 32 kilos de chorizos y hamburguesas elaboradas con insumos cuya procedencia podría ser ilícita.
La autoridad sanitaria también ordenó el secuestro de sustancias químicas de alta toxicidad que estaban siendo utilizadas para dar color y disimular olores de hamburguesas y embutidos.
Llegada la hora de cierre de la presente edición se sabía que la policía andaba tras los pasos de quienes explotan estos establecimientos y también, en la ubicación de carnicerías y otros establecimientos que funcionan en nuestra ciudad como bocas de comercialización del inescrupuloso comerciante.
Pasado el mediodía de hoy trabajaban con este cometido los hombres de las TOE y Seguridad Rural en distintos barrios de la ciudad como San José, Santa Rita, Las Flores y Barranquitas.
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