VENEZUELA DECICE HOY SI SE QUEDA CON CHÁVEZ
En un referéndum histórico que será observado por buena parte del mundo y después de una extensa crisis política, los venezolanos decidirán hoy, en un clima de tensión, si su presidente, Hugo Chávez, continúa en el poder para finalizar su mandato o si se convoca a elecciones para elegir a un sucesor.
Los pronósticos de un escrutinio reñido y las dudas sobre la transparencia del sistema de votación hacen temer que el resultado de la consulta pueda generar violencia en un país polarizado, que en los últimos años ha recorrido un camino turbulento.
Los ojos de América latina estarán puestos en las derivaciones de la consulta, ya que de abrirse un período de inestabilidad en Venezuela podría repercutir negativamene en la región.
También los mercados internacionales esperan tranquilidad en Caracas, ya que su condición de quinto exportador mundial de petróleo le ha dado una importancia estratégica en momentos en que el conflictivo escenario en Irak ha elevado los precios del crudo a niveles históricos.
Los 14 millones de venezolanos que conforman el padrón electoral están convocados hoy a responder una pregunta: “¿Está usted de acuerdo con dejar sin efecto el mandato popular otorgado mediante elecciones democráticas legítimas al ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, como presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el actual período presidencial?” En caso de que se imponga el No, el presidente continuaría en su cargo hasta terminar su mandato, que vence el 10 de enero de 2007. Para que triunfe el Sí, la oposición deberá superar los 3.757.773 que obtuvo Chávez cuando fue reelegido en 2000 y desde ya los que el mandatario obtenga hoy. También deberá registrarse una participación del 25% como mínimo.
Si estas tres condiciones se cumplieran, Chávez dejaría el cargo y en su lugar asumiría el vicepresidente José Vicente Rangel. Dentro de los 30 días siguientes se convocaría a elecciones presidenciales y el ganador completaría el mandato de Chávez. Sin embargo, el primer mandatario ha afirmado que si hoy es derrotado se presentará como candidato en un mes.
Por el lado de la oposición, el contendiente no está definido y sería elegido en internas el 29 de este mes. Posibles precandidatos son el veterano político Pompeyo Márquez, la ex presidenta de la Corte Suprema Cecilia Sosa y el socialdemócrata Antonio Ledesma.
Ayer, ambos sectores se mostraban confiados en su triunfo. “Es prácticamente imposible una derrota bolivariana. Nuestra victoria va a ser fulminante”, aseguró Chávez. El mandatario contó que anteayer se comunicó con sus colegas de la Argentina, Néstor Kirchner; de Cuba, Fidel Castro, y de Libia, Muammar Khadafy, que manifestaron sus deseos de que el país encuentre una salida a su crisis.
Por su lado, la opositora Coordinadora Democrática (CD) también aseguraba que cantará victoria (ver aparte). En la quinta La Unidad, su base de operaciones, la atmósfera era de optimismo, en medio de la frenética actividad del día previo al referéndum.
Entre los caraqueños se notaba, en cada bando, el convencimiento en el triunfo. “Chávez es un buen presidente porque está con las clases populares, porque ha repartido el dinero de forma más equitativa, a través de la salud y la educación”, aseguró Julio Rodríguez, un ingeniero de 47 años. “Estoy segura de que gana el Sí, no quiero ni pensar en que gane el No. Si estamos mal terminaríamos de hundirnos”, opinó en cambio Yoconda León, una abogada de 40 años.
Pronósticos dispares
El áspero enfrentamiento a favor y en contra de Chávez ha polarizado a la sociedad. El presidente tiene su mayor respaldo entre las clases populares, mientras que la oposición sustenta su poder especialmente entre las clases media y media alta. Las últimas encuestas, de hace más de una semana, daban pronósticos dispares.
Un sondeo elaborado por un equipo de sociólogos y estudiantes de la Universidad Central de Venezuela estimó que la CD logrará el 51% de los votos y el oficialismo, el 43. Las otras dos encuestas anticiparon una victoria del presidente. La firma estadounidense North American Opinion Research otorgó un 60% a Chávez y un 35% a la oposición, mientras que la encuestadora venezolana Keller y Asociados adjudicó un 45% para el primero y un 34% para la segunda.
Esta última empresa estimó que los indecisos ascienden al 21%, por lo que podrían definir la elección. Los analistas indican que el escrutinio será muy parejo y que el resultado se peleará voto a voto, por lo que se teme que el sector que resulte vencido tenga problemas para aceptar su derrota.
En este escenario, no ayuda el sistema de votación electrónica que se utilizará hoy por primera vez, con el que la población no está familiarizada. Además, las máquinas plantean dudas sobre la transparencia del conteo de votos y motivan temores por una posible manipulación del resultado. Se estima que los primeros resultados se conocerían aproximadamente a las 21, hora argentina. Ayer, el ex mandatario norteamericano, Jimmy Carter, observador de la consulta, dialogó con líderes de la oposición, tras lo cual manifestó que éstos le habían asegurado que no se adelantarían en la difusión de cifras.
Caracas estaba ayer en tensa calma, aunque ya se advertía la presencia de los efectivos del Plan República, con 118.000 hombres desplegados en todo el país para garantizar la seguridad.
El referéndum fue convocado con la intención de encontrar una salida pacífica a la crisis política que divide a los venezolanos, pero muchos han advertido que lejos de solucionar los problemas, podría ahondarlos.
Este contenido no está abierto a comentarios

