VENEZUELA PIDE A ESTADOS UNIDOS QUE SANCIONE POR “TERRORISTA” AL PASTOR ROBERTSON
El gobierno de Caracas calificó de “criminal” al líder religioso estadounidense Pat Robertson, y espera que Washington le aplique sanciones legales por sus “declaraciones terroristas”. En tanto, el pastor evangélico, que en su popular programa de televisión había llamado a asesinar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó ayer que fue “malinterpretado”, aunque luego se disculpó.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela señaló en una declaración que el llamado público para asesinar a un jefe de Estado es un delito “tipificado y condenado por todas las legislaciones modernas del mundo”.
El texto definió a Robertson como un pastor vinculado al Partido Republicano y agregó que Caracas espera una “respuesta que refleje el apego responsable a la normativa que sanciona actos que vulneran la legalidad en los Estados Unidos de América y que en nada enaltecen la retórica antiterrorista de la cual tanto se ufanan sus gobernantes”.
Para el vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, “la pelota está en el tejado de Washington. La respuesta que den el gobierno y las instituciones de EE.UU. a esta declaración criminal pondrá a prueba su discurso antiterrorista”.
La embajada de Venezuela en Estados Unidos recibió gran cantidad de mensajes de solidaridad de ciudadanos estadounidenses, señaló el embajador Bernardo Alvarez. La prensa de ese país y de gran parte de América latina también criticó con dureza a Robertson, un pastor ultraconservador con llegada a la Casa Blanca y a miles de personas que lo siguen por TV. Bush no hizo declaraciones sobre el tema, aunque funcionarios de su gobierno se distanciaron del discurso del predicador.
El martes, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, afirmó que “Pat Robertson es un ciudadano particular y que sus opiniones no representan la política de Estados Unidos”. Pero Venezuela advirtió que no está satisfecha con esa respuesta.
Robertson generó una ola de repudio en Estados Unidos y en otros países desde que el lunes, en su programa “Club 700”, que se emite por una cadena cristiana, dijo, en referencia a Chávez: “Tenemos la capacidad de eliminarlo y creo que ha llegado el tiempo para ejercer esa capacidad”.
El religioso acusó a Chávez de estar convirtiendo a Venezuela en una plataforma para “la infiltración comunista y el extremismo musulmán”. Dijo que “no necesitamos otra guerra de 200.000 millones de dólares para deshacernos de un dictador de mano dura. Es mucho más fácil que algunos agentes encubiertos hagan el trabajo y punto”. Y agregó: “Yo no sé sobre esta doctrina del asesinato, pero si él piensa que lo vamos a asesinar, pienso que realmente deberíamos ir adelante y hacerlo”.
Chávez, quien afirmó más de una vez que Washington conspira para derrocar a su gobierno y tratar de asesinarlo, restó importancia a las palabras del predicador. “Prefiero hablar de la vida, ni sé quién es la persona ni lo conozco. Lo que opine ni me va ni me viene”, aseguró.
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