VENUS BAILÓ CERCA DEL SOL
Los amantes de la astronomía pudieron presenciar esta mañana, entre las 7.56 y las 8.26, un fenómeno que ocurrió por última vez en 1882, hace 122 años: Venus se ubicó entre el Sol y la Tierra.
Muchos porteños se dieron cita en la Costanera Norte y en el Planetario para presenciar el fenómeno.
Cerca de las 8, el Sol sed vio de un rojo incandescente, mientras que el cielo presentaba tonalidades de violeta y celeste.
“El «tránsito» de Venus empieza a las 2.15 de la madrugada. El sol sale a las 7.56. A las 8.07 de la mañana Venus va a estar tocando el borde interno del sol (lo que se conoce como el tercer contacto). A las 8.26 se produce el cuarto contacto, cuando toca el borde externo del sol.
En ese momento, éste va a estar muy bajo, apenas a seis grados por encima del horizonte. De modo que sólo podrán verlo quienes tengan una visión despejada hacia el Este.”
A raíz de las inclinaciones diferentes de las óbitas de Venus y de nuestro planeta, el fenómeno se produce aproximadamente cada 120 años y en dos veces, con ocho años de intervalo: Después de 2004, Venus volverá a pasar por delante del Sol el 5 de junio de 2012, y posteriormente esa cita se producirá solamente en 2117 y 2125.
Un espectáculo que asombró a miles de personas
El espectáculo de la Venus atravesando la cara del sol causó asombro en muchas personas que desde Australia hasta Estados Unidos observaron el cielo, algunas ayudadas por telescopios. El raro acontecimiento dejó a algunos espectadores desconcertados, a otros admirados.”¿Cómo es que el sol tiene una mancha
El fenómeno fue visible en Asia, Europa y Africa, pero sólo parcialmente en el continente americano.
También en Medio Oriente pudieron observar el tránsito completo de Venus, en tanto el extremo nororiental de Estados Unidos y Canadá sólo pudo contemplar su episodio final.
El Observatorio Real, en el sureste de Londres, tiene un histórico vínculo con el tránsito de Venus que se registra en dos ocasiones, con una separación de ocho años, aproximadamente cada siglo. En 1716, Edmond Halley, que bautizó a un cometa con su nombre, observó el tránsito en Greenwich para calcular la distancia entre la tierra y el sol.
Planetarios de todo el mundo, desde el situado en la ciudad de Bhubaneswar, en el este de la India, a Boston, en Estados Unidos, emplazaron telescopios con filtros para proteger de los rayos solares.
Unas 500 personas hicieron fila a las 5 de la mañana en Boston para turnarse en la observación de un telescopio instalado en el Centro de Astrofísica Harvard Smithsonian.
En Sydney, Australia, un cielo despejado permitió a unas 40 personas que concurrieron al observatorio de la ciudad tener una clara visión de Venus atravesando la cara del sol.
Lluvias y nubes obscurecieron el espectáculo en Japón y en Tailandia. También estuvo nublado en Hong Kong, pero pese a ello, más de 100 personas hicieron cola en el Museo Espacial, donde fueron instalados varios telescopios.
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