Vernet: “El poder es corrupto en su escencia y, cuanto más dura, peor”
Hace veinte años, Raúl Alfonsín inauguraba la democracia en la Argentina, luego del final de la dictadura militar que había azotado al país desde mediados de la década del 70.Un día después, el 11 de diciembre de 1983, José María Vernet hacía lo mismo en la provincia de Santa Fe.Sobre el desprestigio de su gestión como gobernador, aseguró que “hubo una necesidad desde la ciudad de Santa Fe, a través de su establishment, de derrocar todo movimiento popular para incorporar gente más llevable (sic)”.Al ser consultado sobre quien era ese establishment al que responsabilizaba del descrédito de su gestión, respondió: “Fueron los socios del proceso y responsables de los desaparecidos. Necesitaban ponerse ropaje nuevo, y se vistieron de demócratas”.- ¿Usted sabe que está latente el mito de que se robó el Puente Colgante?; preguntó Coni Cherep.- Ese es el rumor de la canallada. Nunca tuve una denuncia, nunca tuve un funcionario procesado. Eso es como el rumor de la chica linda del barrio. ¿Cómo se lo desmiente?; respondió.Agregó que también fue atacado por el peronismo: “A veces uno no puede crecer y entonces baja a los otros para subir. Rosario está pagando muy caro esto; fui el único gobernador rosarino en el siglo pasado. Santa Fe tiene la conducción de la provincia, y la va a tener muchos años”.Señaló que lo puso muy contento la decisión de Jorge Obeid, de designar a dos jóvenes rosarinos para que integren el gabinete.Afirmó que los gobiernos de Carlos Reutemann estuvieron “bien”, ya que logró unir a un “peronismo anárquico que se mataba entre sí” y porque le dio “institucionalidad” a la provincia.- ¿Vernet, por qué la gente habla de la “Cooperativa”, cuando hace referencia a los años 80?; preguntó Cherep.- Ah, eso fue un invento mío. El PJ está formado por muchos “grupúsculos”, y normalmente a lo largo de la historia tuvo candidatos que no eran del peronismo. Entonces dije que estábamos como los pequeños productores, que nos peleábamos entre nosotros y después nos comían las multinacionales. Dije que teníamos que hacer una cooperativa, cambiando cada cuatro años la jefatura, para que el justicialismo administre. Y de ahí quedó; fue un éxito en la toma del poder, y después fue desvalorizada por el sistema del rumor; fue la precisa explicación del ex gobernador.- ¿Entonces se puede decir que la Ley de Lemas es una especie de consagración de la cooperativa?- No tenga dudas de eso; contestó.Cuando le preguntaron si se sentía un “muerto político”, sostuvo que “en la política se sube y se baja, no es lugar para un emperador, porque el poder es corrupto en su esencia, y cuanto más dura, peor”.- ¿Se siente en parte responsable de la desconfianza de la gente hacia la clase política?- Esa es una culpa judeocristiana. Yo no quise ir a la reelección para no seguir en el poder. Cuando me fui tenía una imagen positiva del 86%, al otro día del 6, y ahora debo tener menos 4.
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