VICARIOS DE CRISTO, LOS PAPAS DE LOS ÚLTIMOS CIEN AÑOS
En los últimos 100 años, la cátedra de San Pedro fue ocupada por nueve papas. El pontificado más prolongado es el de Juan Pablo II.
La centuria despuntó con León XIII (1878-1903) asentado como un Papa clave en la historia del magisterio social de la Iglesia. Su encíclica Rerum Novarum promulgada el 15 de mayo de 1891, fue un histórico documento papal dedicado al trabajo, en una época de cambios sociales y de expansión del capitalismo en todo el orbe católico.
A su muerte, Pío X (1903-1914) fue el encargado de concluir el Código canónico, en tanto que Benedicto XV (1914-1922) tuvo la delicada tarea de conducir la Iglesia cuando Europa se desangraba en el primer gran conflicto del siglo.
Durante el papado de Pío XI (1922-1939), se rubricó un concordato que legalizaba y especificaba cuáles eran las relaciones jurídicas entre una Italia dominada por el líder fascista Benito Mussolini y la Santa Sede. Roma garantizaba la libertad de culto y la independencia de la Iglesia ante el poder terrenal.
Con la desaparición de Pío XI, Pío XII (1939-1958) tomó las riendas de San Pedro en un período muy difícil de la historia contemporánea, con la emergencia del nazismo y la persecución de los judíos. Figura polémica por su papel ante el régimen de Hitler, una de sus ideas de mayor peso en la actualidad es su apoyo decidido a la reunificación europea.
Juan XXIII (1958-1963) tuvo un papel trascendente al proclamar el Concilio Ecuménico Vaticano II, que modernizó las estructuras de la milenaria institución. Su obra fue continuada por Pablo VI (1963-1978), uno de los intelectuales más lúcidos, quien en 1964 hizo un histórico viaje a Tierra Santa. A su muerte fue consagrado Juan Pablo I, cuyo breve reinado de 33 días sorprendió al mundo. Murió de un infarto. Se lo llamó “El Papa de la sonrisa”.
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