VIGILAN JERUSALÉN POR TEMOR A DISTURBIOS EN PASCUA ORTODOXA
Centenares de policías se desplegaron hoy en la ciudad vieja de Jerusalén por temor al estallido de disturbios mañana, durante el “Sábado de la Luz” de la Pascua ortodoxa, en la basílica del Santo Sepulcro.
Una transacción inmobiliaria efectuada por el Patriarca de la Iglesia Greco-ortodoxa, Irineos I, que mañana celebrará una solemne ceremonia en la Basílica, suscitó protestas de los palestinos, quienes le responsabilizan de la venta a inversores israelíes de dos edificios situados en la antigua Jerusalén.
En ese sector de Jerusalén, donde se encuentran los principales santuarios judíos, cristianos y musulmanes, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) aspira a instalar la capital de un futuro Estado.
El diario israelí Maariv, que reveló la existencia de la operación hace unas semanas, dio a conocer hoy los términos del contrato, que otorga a los compradores la tenencia de los bienes por 198 años.
La operación se refiere a dos hoteles -el Imperial y el Petra- construidos en tierras de la Iglesia junto a la puerta de Yafa, y de diez locales de comercio por la suma de 130 millones de dólares.
Irineos I negó categóricamente haber autorizado la venta de esos bienes, parte de las ingentes propiedades de la Iglesia Ortodoxa en Tierra Santa desde hace siglos, pero una comisión investigadora de la ANP afirma que lo hizo un monje en su nombre.
El contrato se firmó el 16 de agosto del año pasado entre el apoderado legal del Patriarcado de Irineo I, el monje Nikolas Papadimos.
La mayoría de los feligreses de la Iglesia Griega, que posee un 22% de las tierras e instalaciones en la ciudad antigua de Jerusalén, son miembros de la comunidad palestina.
La ANP, que responsabiliza al patriarca Irineos, exigió esta semana la constitución de una comisión mixta con representantes de Jordania, que forma parte de Tierra Santa, para investigar la transacción que, en apariencia, cumple con las exigencias legales.
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