VILLARREAL DIJO QUE NO SE SIENTE CULPABLE
Raúl Villarreal, el presunto jefe de seguridad de Cromagnon, negó hoy sentirse culpable por la tragedia que causó 194 muertos, y apuntó contra la banda de rock Callejeros, al sostener que el grupo desoyó su consejo de no permitir el ingreso de pirotecnia en los recitales, porque “les gustaba el show de las bengalas”.
“No, no me siento culpable de nada. La única culpa que puedo tener es que no me dio el cuerpo para seguir auxiliando chicos esa noche. No soy ningún culpable”, dijo Villarreal.
En un reportaje que concedió a radio Continental, cuatro días después de haber sido excarcelado, Villarreal destacó que la tragedia “no estaba en los cálculos de nadie”.
“No maté a nadie. No soy ningún asesino, al contrario, [estuve] 20 años hablando y cuidando chicos, aconsejándolos”, se defendió.
Al ser consultado respecto del ingreso de pirotecnia en los recitales, Villarreal desestimó tener responsabilidad alguna en ese sentido, y apuntó contra la banda liderada por Patricio Santos Fontanet.
“Siempre lo hablamos con los chicos [de la banda]. Porque a ellos les gustaba ese show de las bengalas. Tuve el orgullo de haber sido el manager de ellos, y les decía: «Basta, el show son ustedes, no las bengalas, pueden quemar a otros chicos», pero nunca pensando que podía suceder esta tragedia”, agregó.
Villarreal también se dirigió a los padres de las víctimas, a los que les dijo que querría abrazar.
“El dolor de la pérdida de un hijo es el dolor más grande que existe. No se puede compensar con nada, ni siquiera mandando a prisión a alguien por mandarlo, porque acá nadie ha querido matar a nadie. Quisiera abrazarlos y decirles que los hijos de ellos me besaban a mí, fue el último contacto de ellos con una persona mayor”, señaló Villarreal, que, a la vez, negó tener temor por posibles ataques contra su persona.
Villarreal también se refirió a la acusación que pesa sobre él en la justicia, que lo acusa de homicidio simple con dolo eventual, caratula que su defensa intenta modificar desde el 30 de mayo pasado.
“Cuando me notificaron de la caratula, pensé que era una pesadilla, que estaban equivocados. No lo podía creer. El fiscal me acusaba de un montón de cosas y el juez reforzaba lo mismo con su sentencia. No podía dar crédito de lo que leía cuando me notificaron”, sostuvo Villarreal.
“Lo vi al juez [de la causa, Julio Lucini], le dije: «Yo no maté a nadie, yo no soy ningún asesino».
“Estaba trabajando, y toda persona de bien en su trabajo, tenían responsabilidades, y yo era el encargado de las relaciones públicas”, minimizó.
Este contenido no está abierto a comentarios

