VINCULAN EL ASESINATO DE GARCÍA BELSUNCE CON PLATA DE LA DROGA
Negocios sucios. Lavado de dinero proveniente del narcotráfico mexicano, del Cartel de Juárez. Códigos mafiosos de silencio. Esto es lo que rodeó al crimen de María Marta García Belsunce según el fiscal a cargo de la investigación del caso.
Así lo sostiene Diego Molina Pico en su requerimiento de elevación a juicio: un documento de 257 páginas por el cual le pide al juez Diego Barroetaveña que envíe a debate oral al marido de la víctima, Carlos Carrascosa, como autor del homicidio —ocurrido el 27 de octubre del 2002— y también a ocho personas más, pero por “encubrimiento”.
Entre estas últimas están el hermano de María Marta (Horacio García Belsunce) su hermanastro (John Hurtig) y su amiga y vecina en El Carmel Nora “Pichi” Burgués de Taylor.
Uno de los puntos más oscuros del “crimen del country” fue siempre “la” o “las” razones del asesinato. En su escrito, por primera vez en la historia del expediente, Molina Pico ensaya una explicación: sostiene que la víctima compartía secretos de manejos financieros ilegales y que esa información “caliente” la dejó en medio de una puja mortal.
“Se generó un rápido enfrentamiento por posibles cuestiones de manejo de dinero ilegítimo o manejo ilegítimo de dinero”, dice al describir la escena del crimen. El fiscal tiene a dos hipótesis.
La primera (dinero ilegítimo) alude al lavado de dólares del narcotráfico mexicano. Por eso Molina Pico hace un análisis societario de empresas relacionadas con el entorno de la víctima, y apunta sus sospechas hacia el Banco General de Negocios, de los hermanos Rohm, que cerró sus puertas en medio de un escándalo (ver página 39), y con el que Carrascosa y otros sospechosos estuvieron relacionados.
En esta línea, sin embargo, el dato más concreto es otro: en la causa donde se investigó el lavado de 12 millones de dólares del Cartel de Juárez en nuestro país —Molina Pico consultó hace 20 días— el juez Rodolfo Canicoba Corral indagó a una contadora, hermana de uno de los involucrados en el crimen de María Marta.
“¿Quién tenemos como indagada y procesada como testaferro del Cartel de Juárez? A Laura Helena Burgues”, dice el fiscal y agrega en el mismo tono coloquial: “Ruego que no nos asombremos. Laura Helena Burgués es ¡Oh, casualidad! hermana de Nora “Pichi” Burgues de Taylor”. Pese a que Molina Pico la da como procesada tres fuentes cosultadas por Clarín aseguraron que se le dictó “falta de mérito”.
La referencia a manejo ilegal de dinero apunta a giros prohibidos durante la época del “corralito” financiero en la Argentina. Molina Pico señala que la propia María Marta solicitaron el traspaso de dinero de su cuenta local al Northern Trust Intl. Bank de Nueva York en diciembre del 2001, cuando esa operatoria ya estaba restringida. Y 7 días después del crimen, su esposo llamó al mismo operador financiero, apodado “Bicho”, cuyo número telefónico figuraba en la agenda electrónica de Maria Marta, aunque Molina Pico reconoce no saber de qué hablaron.
El fiscal dice que María Marta conocía los manejos dudosos de dinero de su marido. “Formaba parte o en su caso estaba muy anoticiada de la actividad mafiosa, de sus accionar, de sus movimientos ilegítimos de dinero ilegal”.
Ante este planteo, si María Marta compartía los negocios con Carrascosa, ¿cuál fue entonces el conflicto provocó el crimen? Molina Pico no lo dice. Tampoco aclara si la mujer fue asesinada porque pensaba revelar algo o porque se oponía a algún tipo de operación ilegal.
Una versión sostenida por dos fuentes consultadas ayer por Clarín aseguraba que María Marta no quería que la Fundación Missing Children (de la que era vicepresidente) fuera usada para lavar dinero que sería del cartel de Juárez. Sin embargo en el escrito de Molina Pico (o al menos en el resumen de 60 páginas difundido por Procuración Bonaerense) no dice nada al respecto.
“El interés económico del conocimiento de secretos por lo que pudo ser sancionada María Marta eran suficientemente poderosos como para mover sumas ingentes de dinero para comprar conciencias, testigos, abogados,funcionarios y todo el abanico de posibilidades que el dinero del narcotráfico y el lavado del cartel de Juárez puede conseguir”, dice el fiscal en el capitulo más “explosivo” del requerimiento.
Molina Pico cerró su planteo con una referencia inusual: “Parafraseando a César, pero con humildad, puedo concluir diciendo que, con la eficaz colaboración del personal a mi cargo investigue, descubrí, acusé”.
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