VIOLENCIA EN CHILE POR UN NUEVO ANIVERSARIO DEL GOLPE
Cincuenta heridos —entre ellos, tres por balazos— y 205 detenidos fue el balance oficial de los disturbios que se prolongaron hasta ayer en Santiago y otras ciudades de Chile, al cumplirse este fin de semana 31 años del golpe del ex dictador Augusto Pinochet.
Los choques entre manifestantes y policías se registraron en suburbios de Santiago, Rancagua, Concepción, Valdivia y otras ciudades, donde algunos barrios quedaron en penumbras por la destrucción de cables del tendido eléctrico. Ayer, centenares de policías patrullaban los suburbios de la capital, cerca de barricadas aún humeantes que habían sido levantadas por jóvenes encapuchados, uno de los cuales resultó quemado por las llamas de una bomba molotov que él mismo lanzó, según mostraron ayer imágenes del canal 11 de TV.
Los primeros desórdenes por el aniversario del golpe del 11 de setiembre de 1973 empezaron al mediodía del sábado, al finalizar una marcha pacífica hasta el Cementerio General, donde se ubica el memorial en recuerdo de los 3.064 opositores asesinados y desaparecidos durante los 16 años y medio de la dictadura. Al anochecer las manifestaciones se extendieron por las barriadas periféricas, donde manifestantes con rostros cubiertos levantaron barricadas incendiarias, causaron extensos apagones por lanzamientos de cadenas al tendido eléctrico y se enfrentaron a pedradas con la policía, que los reprimió con carros lanza aguas y gases lacrimógenos. Los desmanes se extendieron por varias comunas del sur y oeste de la capital. La policía utilizó carros lanza-aguas y bombas lacrimógenas para controlar los disturbios y detuvo a al menos 205 personas, según se informó. Dos carabineros y una joven resultaron heridos de bala en los barrios periféricos de Santiago.
“Los hechos de ayer nos deben hacer meditar. Eso no representa lo que Chile quiere. Eso no representa lo que nosotros queremos hacer de este país”, dijo el presidente Ricardo Lagos condenando la violencia. Fue al término de un tedéum en la Catedral de Santiago, con motivo de las festividades por la independencia que se celebrarán el domingo.
El nuevo aniversario encontró a Pinochet, de 88 años, en su residencia del barrio La Dehesa, al este de la ciudad, donde tuvo una fugaz aparición cuando se asomó en short de baño a la puerta principal para saludar a un grupo de partidarios.
Aquejado de diabetes, problemas cardíacos y otras dolencias, el ex dictador enfrenta dos investigaciones judiciales. Una intenta aclarar cuál fue su participación en los asesinatos de la “Operación Cóndor”. La otra busca determinar el origen de dos cuentas secretas en EE.UU. con depósitos de hasta US$ 8 millones.
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