VIOLENTA TOMA DE UNA MUNICIPALIDAD EN JUJUY
Los incidentes empezaron antes del mediodía durante una movilización en reclamo de la reincorporación de 40 agentes municipales despedidos. Los manifestantes exigían una reunión con el intendente Julio César Moisés, del PJ.
Al llegar a la sede del gobierno comunal, los gremialistas -unas 200 personas- quemaron gomas e intentaron entrar en el edificio. Miembros de la seguridad privada de Moisés les impidieron el paso. Allí empezaron la refriega y los empujones.
Los manifestantes lograron forzar la entrada y en el tumulto se rompieron vidrios, muebles y útiles. Algunos quedaron con leves heridas, pero pudieron instalarse dentro del edificio.
Cerca del mediodía circulaba la versión de que Moisés había huido por los techos. Luego se informó que se encontraba en una oficina.
Tras la mediación del juez de instrucción con asiento en San Pedro, Argentino Juárez, y del secretario del Interior jujeño, Hugo Echavarri, Moisés prometió dar hoy una respuesta a los empleados, que sólo entonces desocuparon el edificio.
“El carnaval no terminó”
Luego de los incidentes, el secretario general de ATE y CTA Jujuy, Fernando Acosta, dijo a LA NACION: “Moisés nos tiene esperando desde enero y alargando una solución para los 40 compañeros jornalizados despedidos. Primero dijo que nos daría una solución en febrero; luego, que después del carnaval, y finalmente nos salió con que el carnaval en San Pedro todavía no había terminado”.
Y añadió: “Cree que somos tontos y que los compañeros están jugando: los compañeros se cansaron cuando sus patovicas intentaron impedirnos el paso”. El conflicto tiene historia: el intendente retiró 100 tarjetas de jornalizados en diciembre pasado y hoy se niega a incorporarlos.
Moisés habló anoche por teléfono con Acosta y le prometió presentarle una propuesta mañana. “Para dialogar, nosotros cumplimos; desalojamos el edificio y ahora esperaremos la respuesta.”
Moisés, tradicional líder peronista de San Pedro, fue diputado nacional entre 1999 y 2003. Durante ese período enfrentó una investigación del Congreso al difundirse un video filmado con cámara oculta en el que confesaba haber golpeado salvajemente en 1997 a uno de sus hijos y a dos sobrinos, chicos de entre 9 y 13 años, a los que acusaba de haberle robado dinero.
“Los hice cagar. Primero los puse en bolas. No se salvó nadie. Los hice prometer que nunca más iban a robar y no volvieron a robar”, decía entonces Moisés ante periodistas del programa “Punto doc”. Añadía que “volvería a hacerlo”. Por la golpiza había pasado un tiempo detenido en 2001, antes de asumir en la Cámara de Diputados.
Pese al escándalo de la confesión, Moisés pudo completar su mandato de diputado nacional y ganó otra vez las elecciones para la intendencia de San Pedro. Además, está procesado por presunta administración fraudulenta de la municipalidad.
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