Violento asalto en Urbafe
Faltaban pocos minutos para la medianoche cuando varios sujetos irrumpieron armados en el predio ubicado en Derqui 3995 -en el corazón de barrio Schneider- donde se ubica el depósito central de la empresa de limpieza Urbafe.
En el lugar funciona la playa principal de los camiones recolectores de residuos, como así también los talleres y las oficinas administrativas.
Sombras en la noche
Los delincuentes eran cuatro hombres que actuaron a cara descubierta.
Tras cortar la malla perimetral los malvivientes accedieron al predio y sorprendieron a un guardia de seguridad privada, el que encontraba dentro de su garita.
A punta de pistola y bajo amenazas de muerte el empleado fue obligado a entregar las llaves de la administración, como así también revelar los códigos que permitan desactivar las alarmas. A todo momento le repetían la orden para que no los mire a la cara.
Cumplida esta parte el guardia fue maniatado con cintas para embalar que le colocaron en sus manos, piernas y en la boca.
Dueños de la situación los cacos requisaron las oficinas donde provocaron gran desorden. Finalmente destruyeron un escritorio desde donde se hicieron de unos 25 mil pesos en efectivo. Este monto tenía como destino el pago anticipado al personal que trabajó el día feriado, según precisó hoy el gerente de la firma Roberto Sajama, en diálogo con este diario.
Logrado su objetivo los rufianes se dieron a la fuga a bordo de una camioneta de la empresa. Se trata de una Peugeot 504, dominio BAM 375.
Robar y quemar
Poco después el hecho ya estaba en conocimiento de la policía. Y en momentos que se concretaba el operativo de búsqueda una de las patrullas reportó el hallazgo del vehículo robado, el que se encontraba a un costado del camino en callejón El Sable y 4 de Enero.
Claro que antes de retirarse los sujetos le prendieron fuego a la camioneta, que resultó dañada en su parte delantera y cabina.
Más adelante Sajama indicó que “se trató de un atraco consumado con suma inteligencia. Aprovecharon el único momento en que el guardia está solo. Porque aquí el movimiento de camiones y de personal es constante. Además sabían todo el tema de las alarmas… en fin”.
Por último precisó que debido al golpe el servicio no quedó afectado. “Hemos hablado con los empleados y ellos están al tanto de lo ocurrido. Por suerte hemos acordado en superar entre todos esta dificultad”, culminó.
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