Violento escrache a Solá en un acto sobre drogas
Le recriminaron las muertes de Kosteki y Santillán; Vera atribuyó el escándalo a gente cercana a Aníbal Fernández.
“Como es un jefe de Estado no puede tener candidato, pero claramente el papa Francisco no quiere que Aníbal Fernández gane la gobernación bonaerense”, dijo a LA NACION Gustavo Vera, referente de La Alameda, que lucha contra la trata y el narcotráfico bajo el paraguas del Pontífice. Fue anoche, luego de que el legislador porteño y el diputado Martín Lousteau apoyaron la candidatura a gobernador del massista Felipe Solá, con quien compartieron una charla sobre pobreza y narcotráfico en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Y ése bien podría ser el nudo de la noticia si no hubiera pasado lo que ocurrió: en el momento en que Solá tomó el micrófono, una decena de individuos entremezclados en el público -que habían escuchado sin chistar los discursos de Vera y Lousteau- se levantaron a los gritos para acusar al ex gobernador de “nazi” y “asesino” de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, víctimas de la represión de la policía bonaerense, en 2002. Entre los que protestaban, algunos identificaban a Leonardo Santillán, hermano de una de las víctimas. El escrache derivó en una fuerte batahola con los organizadores de la charla y los militantes de Solá, que se extendió fuera del aula, con trompadas, sillas voladoras y destrozos en los pasillos.
“Estas cosas ocurren porque Solá molesta a Anibalandia”, continuó Vera, acusando del ataque al jefe de Gabinete y candidato kirchnerista a la gobernación, cuando la calma retornó al salón.
“Hace tres semanas tuvimos otra charla y no vinieron. ¿Por qué? Porque Anibalandia se está cayendo a pedazos y los muchachos se están poniendo nerviosos. Vamos a derrotar a «la Morsa» y ojalá que con Felipe y Daniel [Arroyo, el vice de Solá] se pueda gobernar Buenos Aires”, cerró Vera.
Las palabras fueron oxígeno puro para Solá, quien después del ataque pretendió mostrarse relajado, pero dio un discurso desenfocado y hasta terminó enojándose con quienes, en el público, intentaron darle su apoyo. “Esto me sucedió también cuando rompí con el kirchnerismo. En una charla, en Neuquén, me escupieron durante 45 minutos. Ese escrache me lo armó Parrilli [Oscar, actual titular de la Agencia Federal de Inteligencia]”, recordó.
“Vivimos una epidemia, el paco, que como toda epidemia requiere una población vulnerable. El problema es que no tenemos vacuna, porque el Estado decidió tolerar el consumo”, señaló luego, en línea con el discurso de la Iglesia.
Antes del escrache, Vera había presentado un diagnóstico del avance del narcotráfico en el área metropolitana, que Lousteau completó con el análisis de las causas económicas detrás de ese crecimiento: partió con la pobreza y terminó con las facilidades que encuentran los narcos para lavar activos en el país. El economista, pese a que trabaja para la candidatura presidencial de Margarita Stolbizer, le dio su apoyo a Solá, del que fue ministro provincial.
Vera, luego de repasar el crecimiento de las cocinas de paco y puestos de venta de droga en la Capital, advirtió: “En la provincia no se juega sólo una elección. Con Aníbal vamos camino a México”.
En un comunicado, el Frente Popular Darío Santillán reconoció que sus integrantes estuvieron en el lugar y denunció que “la patota de Felipe Solá y el Frente Renovador agredió a familiares y compañeros de Darío”.
Fuente: La Nación Digital
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