VOCES DE ALERTA SOBRE AV. BLAS PARERA
La ausencia casi total de controles de tránsito, la falta de demarcación horizontal y la saturación vehicular que se genera durante horas pico son algunos de los problemas que se detectan en la avenida Blas Parera, dentro del ejido urbano, donde en el primer semestre del año se produjeron alrededor de 75 accidentes con diversas consecuencias.
Así lo señala un relevamiento realizado en setiembre por el bloque de concejales de la UCR-Encuentro, estudio que sirve para fundamentar un proyecto presentado en el Concejo para solicitar el cumplimiento de las obligaciones contractuales por parte de la concesionaria, así como urgentes operativos de control de tránsito.
En una conferencia de prensa realizada esta mañana, los ediles Jorge Henn y Leonardo Simoniello dieron a conocer los detalles del relevamiento que, si bien no cuenta con un rigor científico, se apoya en una toma de datos que permiten reflejar el tráfico vehicular y la infraestructura existente en uno de los ingresos a la ciudad.
Según explicaron, el estudio se efectuó por tramos. Para eso se subdividió en dos grandes sectores: desde Fray Cayetano Rodríguez hasta Callejón Aguirre, y a partir de aquí -donde surge como ruta nacional N° 11- hasta el límite norte de la ciudad, lo que hace un total de siete kilómetros relevados.
Cabe recordar que todo el tramo sometido a este análisis se encuentra concesionado a Servicios Viales SA. “Si bien se sabe que esta concesionaria es una de las más cumplidoras, no se ha ocupado de la demarcación horizontal para diferenciar los carriles de circulación”, dijeron.
FACTORES DE RIESGO
A partir de Callejón Aguirre al norte, donde la avenida divide la circulación a través de una doble línea de guardarraíles, los mayores problemas son la falta de visibilidad debido al escaso mantenimiento de las calles de tierra secundarias.
En este sector, el estudio concluyó en que los automóviles no respetan carriles ni velocidades máximas permitidas; es sumamente intenso el transporte pesado (también a altas velocidades) y se detectan frecuentes maniobras de sobrepaso que ponen en riesgo a los que se trasladan en motos, quienes a su vez no utilizan en su mayoría el casco.
En el tramo sur, desde F.C. Rodríguez hasta Callejón Aguirre, la urbanización es más intensa y la avenida está demarcada por dos trochas de tres carriles cada una, separadas entre sí por una isleta central con cordones de hormigón y veredas en cada extremo.
Aquí tampoco se respetan, en general, las velocidades permitidas ni las indicaciones de los semáforos. Además, existen zonas con intenso movimiento de vehículos en operaciones de carga.
La avenida escogida para el relevamiento no fue casual, según manifestaron los concejales: “Aquí los vecinos nos habían alertado sobre la inseguridad física pero también a nivel de tránsito”. En este sentido, el estudio incluye datos estadísticos de los servicios de emergencia, que hablan de 75 accidentes producidos durante los primeros seis meses del año.
Como conclusión, el informe señala que las factores que incidieron en estos accidentes fueron el humano (en un 50 por ciento); el factor infraestructura (30%) y el factor técnico mecánico (20%).
Este contenido no está abierto a comentarios

