VOLANTE BRASILEÑO SE PROCLAMA “METROSEXUAL”
Lejos del título y cerca de la segunda división, el Paraná Clube puede enorgullecerse de tener en sus filas al “campeón” de la moda en el fútbol de Brasil, el medio Cristian, que sin rubor se ha proclamado un “auténtico metrosexual”.
“Si es para seguir el término moda, me considero un metrosexual: me gusta seguir las tendencias y cuidar mi apariencia”, dijo en una entrevista que publica la revista deportiva “Placar” en su nueva edición.
El término “metrosexual”, que define al narcisista de los nuevos tiempos, fue acuñado en 1996 por el escritor inglés Mark Simpson y en sus palabras alude a todo individuo que “está perdiendo la vergüenza de ser vanidoso, de cuidar de la apariencia”.
El vocablo, que no tiene nada que ver con el tamaño del pene, es un sustantivo que define al hombre que tiene “a sí mismo como su objeto de amor”, ha explicado el mismo Simpson.
Cabellos largos y desordenados pero cuidadosamente hidratados y un rostro bronceado, con sombras de una barba de días, identifican al talentoso jugador nacido en Uruguaiana, municipio del estado meridional de Porto Alegre, y a sólo ocho kilómetros de la ciudad argentina de Paso de Los Libres.
Su estilo rebelde y “fashion”, según las hinchas del Paraná, es consecuencia de una permanente consulta a expertos, diseñadores, revistas y tiendas de ropa de marca, afirmó el jugador, para quien sus colegas de profesión en Brasil “en general se visten mal”.
“El futbolista necesita de ropas que valoren nuestro aspecto”, filosofó. “Si veo un pantalón que me gusta y cuesta mil reales (unos 359 dólares), lo compro, de la misma forma que puedo comprar camisas en una tienda modesta”, sostuvo.
Cristian confesó que en la consolidación de su particular gusto han sido influyentes cuatro de sus cinco hermanos, que eligieron el ballet como profesión.
Dos de ellos, la hermana Sheila y el hermano Joao Fernando, que trabajan en compañías de Holanda y Alemania, respectivamente, le anticipan los tendencias europeas en el comienzo de cada estación.
Aunque en su conversación con “Placar” poco habla de fútbol, el asunto emerge cuando le preguntan por la impresión que deja entre directivos y agentes.
“Al principio ellos miran torcido, pero cuando me ven jugando, cambian. Ellos piensan: si sabe con el balón y marca goles, está todo bien”, puntualizó.
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