VOLVIÓ LA DISPUTA POR LOS DERECHOS DE BORGES Y MARÍA KODAMA SALIÓ A RESPONDER LAS ACUSACIONES
María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, rompió el silencio que mantenía para responderle al semanario Le Nouvel Observateur, quien la acusa de impedirle a la editorial Gallimard reeditar en francés las obras completas del genial escritor argentino. Si bien evitó confrontar directamente, la mujer argumentó que es un tema de derechos de autor que la Justicia aún no resolvió.
“Cuando se dirima todo esto, no habrá problemas en publicar las obras de Borges”, dijo esta tarde en diálogo con una radio porteña. Y, en tono de crítica, agregó: “Creo que la ética respecto a lo que se haga como edición es enorme”.
Según Le Nouvel Observateur, “el editor es rehén de una viuda abusiva” ya que Kodama se negó a la reedición de los dos volúmenes publicados en 1993 y 1999, hoy agotados, en la prestigiosa colección de La Pléiade de la editorial Gallimard.
A 20 años del fallecimiento de Borges, la editorial tenía intenciones de relanzar esos volúmenes. Sucede que esa edición crítica fue posible gracias al aporte de unos diálogos grabados por Jean-Pierre Bernés, amigo del autor de “Ficciones” que trabajó en la embajada de Francia en Buenos Aires.
Bernés mantuvo extensas conversaciones con Borges entre el 4 de enero y el 4 de junio de 1986, que grabó en 122 casetes de 90 minutos cada uno. Y ese material permitió aportar “modificaciones a los textos originales” y “revisión de las traducciones”. Pero Kodama pretende tener derechos sobre esas grabaciones y, por lo tanto, inició acciones judiciales.
Esta tarde, Kodama sostuvo que “por ley Gallimard tiene que entregar una copia de la grabación a Borges porque eso es lo normal en una entrevista; esa copia la tiene que tener el entrevistado y quien entrevista. Eso es todo”.
En la misma línea planteó: “Ël (Gallimard) se negaba a entregar el material y el juez obligó a que haga una copia y sigue en manos de la Justicia. No sé si hay algo falso pero es evidente que esos cd’s no corresponden con las notas para las cuales dice haberlos utilizados”. Y concluyó que “cuando se dirima todo esto, no habrá problemas en publicar las obras de Borges”.
En la nota de Le Nouvel Observateur, Hector Bianciotti, escritor argentino radicado en Francia que trabaja para la editorial Gallimard, señaló que “todo funcionó hasta el momento en que nos disponíamos a publicar el segundo volumen. Entonces me contactó Andrew Wylie, agente de María Kodama, que me hizo saber que ella exigía que cambiásemos el título, que estimaba la edición llena de errores, aunque fue incapaz de citar uno”.
“Actuaba como si tuviese celos del amigo de su esposo. Y eso se hizo evidente cuando me hizo saber una última condición: que se rehiciese sin la participación de Bernés”, apuntó Bianciotti.
Después de la muerte de Borges en 1986, María Kodama ha ido a la justicia en varias ocasiones en defensa de los derechos de autor del escritor, que ella considera tener en exclusiva.
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