VUELVE LA POLÉMICA SOBRE EL ABORTO POR EL CASO DE LA JOVEN MENDOCINA DISCAPACITADA Y VIOLADA
El nuevo caso, esta vez en Mendoza, de una chica con discapacidad mental que fue violada y cuya familia pide autorización para practicarle un aborto volvió a abrir la polémica en torno a esa práctica.
Mientras las autoridades sanitarias de la provincia y de la Nación hicieron públicas sus respectivas posturas y se mostraron esperanzados en que la Justicia no demore una habilitación para la pronta realización del aborto, la Iglesia mendocina salió a expresarse en contra de una eventual intervención.
Para el subsecretario de Gestión Sanitaria de Mendoza, Fernando Scherbovsky, aseguró que el caso “no puede representar un dilema ético” y destacó que, si en el hospital que se atiende, se niegan a hacerlo, se le podría practicar en un centro asistencial público.
Por su parte, el ministro de Salud, Ginés González García, volvió a expresar hoy su deseo de que “esta vez la Justicia no haga entrar en laberintos” el pedido de autorización para realizar un aborto, en referencia al caso de la joven discapacitada mendocina.
“Ojalá que se resuelva rápidamente”, aseveró el titular de la cartera de Salud al referirse esta mañana a la joven, cuyo caso se encuentra en manos de la Justicia de Familia de Mendoza, mientras su embarazo atraviesa la decimosegunda semana de gestación.
En tanto, la Iglesia mendocina afirmó que la “injusticia” por un hecho delictivo como es la violación no se soluciona con “otra injusticia” como el aborto, una práctica que considera “una negación del derecho a la vida al ser humano en gestación”.
El arzobispado de Mendoza pidió “pensar otras alternativas más humanas, donde sea respetada la vida de todas las personas en cuestión”. “Como Iglesia, comprendemos a las personas que sufren injustamente por hechos delictivos. Sin embargo, una injusticia no se soluciona con otra, como sería negarle el derecho a la vida al ser humano en gestación”, subrayó la curia mendocina en un comunicado.
La madre de la joven de 25 años, que padece una severa deficiencia mental, solicitó días pasados en el Hospital Militar de Mendoza que se le practicara un aborto y afirmó que su hija fue violada. Pero allí solicitaron tiempo para consultar al Comité de Bioética.
Al mismo tiempo, los abogados de la mujer hicieron una presentación judicial para que se ordene la realización del aborto y se investigue la violación.
La denuncia por la violación está siendo investigada por la Unidad Fiscal de Maipú, desde el 8 de agosto pasado, cuando fue presentada por la madre.
Fuentes ligadas a la causa informaron que, en caso de practicarse el aborto, se realizaría un análisis de ADN al feto para poder compararlo con el de posibles sospechosos de cometer el abuso sexual.
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