VUELVE LA TENSIÓN CON LAS PRIVATIZADAS
El Gobierno y las privatizadas volvieron a tensar la cuerda. Después de gestos de acercamiento que parecían preparar un escenario sin conflictos para los encuentros entre Néstor Kirchner y el presidente de Francia, Jacques Chirac, y el jefe de Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en la última semana las discusiones se trabaron. Edenor, Edesur, las telefónicas y Aguas Argentinas son las que quedaron —esta vez— en el centro del debate.
La Unidad de Renegociación (Uniren), liderada por los ministerios de Planificación y Economía, había encarado en el último trimestre una aceleración en la rediscusión de los contratos de las privatizadas. De ese esfuerzo salió un Acta Acuerdo con Edelap, la distribuidora de electricidad de La Plata y parte del conurbano sur. Esa acta (que incluye un aumento tarifario del 23% en 2006 pero sólo para industrias y comercios, así como la obligación de dar de baja los juicios contra la Argentina ante tribunales internacionales) buscó ser replicada con Edenor y Edesur. El Gobierno les envió una nota invitándolos a un acuerdo similar. Y el lunes pasado la Uniren les despachó una intimación obligándolos a responder en 5 días a la propuesta: no esperaron tanto, lo hicieron el jueves, rechazando de plano la oferta.
“La propuesta no era aceptable, no nos cerraba, y encima nos intimaron como si los que atrasáramos las negociaciones fuéramos nosotros —dijeron en las compañías—. Mantenemos nuestro espíritu negociador y la vocación de diálogo, pero así no”.
En el caso de Aguas, el 17 de este mes hubo una reunión entre el presidente de la compañía, el francés Yves Thibault de Silguy, y el ministro Julio de Vido. Tampoco hubo acuerdo. “Hay diferencias y tuvimos que reordenar la discusión”, fue la explicación en el campo de los privados.
“La verdad, tanto en el caso de los eléctricos como en el de Aguas, la intención era más bien llegar a las reuniones con los líderes de Francia y España sin rispideces”, argumentó un funcionario oficial que sigue las negociaciones de cerca.
Es que el 20, Kirchner viajará a Francia, cuna de Edenor y Aguas. Y el 25 llega a Buenos Aires el titular del gobierno español, país de donde proviene Edesur. También es española Telefónica de Argentina, a la que el Gobierno no le quiere renegociar el contrato porque, alegan, “si tiene 390 millones de dólares para girar a la matriz como pago de deudas, entonces no precisan ajustes de tarifas”, dijo un alto funcionario. Un argumento similar esgrimen contra Telecom: “Un 90% de los inversores les cree que con estas tarifas pueden pagar la deuda, ¿por qué subirla?”
“Con estas rupturas de las negociaciones, ahora los encuentros presidenciales pueden incluir reclamos por las privatizadas, como ya sucedió en otras ocasiones y como intentaba evitarse esta vez”, señaló un analista privado.
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