VUELVE LA TENSIÓN CON LOS DOCENTES BONAERENSES
El Gobierno bonaerense quiere incluir a la educación como “servicio esencial” a través de un proyecto que apunta a poner límites a la implementación de paros docentes en ámbitos del Estado, según trascendió.
De ese modo, la iniciativa gubernamental volvió a quedar una vez más en el centro de la polémica, ya que el ministro de Trabajo, Roberto Mouillerón, consideró que la educación debería ser considerada un “servicio esencial” y, como tal, las huelgas docentes deberían tener algún límite.
La apreciación del funcionario llegó en momentos en que la Legislatura analiza proyectos de convenciones colectivas de trabajo, uno vinculado a la administración pública y otros sobre la docencia.
De inmediato, la afirmación del ministro Mouillerón generó el rechazo de los gremios que agrupan a los maestros y profesores, que hace unos días habían conseguido el compromiso del gobernador Felipe Solá en el sentido de que a la educación no se la incluiría entre las actividades que podrían ser pasibles de ciertas restricciones al derecho de huelga, de acuerdo con lo indicado hoy en el diario El Día de esta ciudad.
Mouillerón señaló que es “de sentido común” que la educación pueda ser calificada como un servicio esencial.
“Si usted le pregunta a cualquier persona en la Argentina si un paro de un día de los docentes conculca el derecho esencial de recibir educación, le va a decir que no, pero si trasciende los 70 días, le va a decir que sí”, sostuvo.
Tras insistir en que “tiene que haber algún límite en ese aspecto”, dijo que esta circunstancia “no quiere decir que se esté cercenando ningún derecho de huelga, porque la huelga se puede seguir dando pero con la prestación de lo que se crea que es derecho esencial”.
Frente a las declaraciones del ministro, la reacción de los docentes no se hizo esperar. Así, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, dijo que Mouillerón “está fomentando el conflicto”, y no menos dura fue la titular de la Feb, Mirta Petrocini. “Apaga el incendio con nafta”, disparó.
“Las normativas nacionales e internacionales dicen que la Educación no es un servicio esencial; eso es inconstitucional”, sostuvo Baradel.
Por su parte, Petrocini salió al cruce de la postura del ministro al consignar que la educación no es un servicio “sino un derecho”.
El Ejecutivo provincial giró a la Legislatura un proyecto de Convenciones Colectivas de Trabajo de los estatales que establece en su artículo 19 los mecanismos de “regulación de los conflictos” y, concretamente, se refiere a la prestación de “servicios esenciales” durante los conflictos.
Los gremios interpretan que esa definición podría cercenar el derecho de huelga, lo que es rechazado por los funcionarios bonaerenses.
Ante esa polémica, el Ejecutivo decidió que esos servicios fueran los mismos que son considerados por la Nación, como la producción y distribución de agua potable, energía eléctrica y gas, control del tráfico aéreo y servicios sanitarios y hospitalarios, que estén en manos de organismos públicos.
Pero esta definición podría cambiar en función de lo que decida una comisión especial que funcionará en la órbita nacional y que será la encargada de definir cuáles serán esos servicios esenciales que deberán cumplirse aún cuando haya paros.
Por eso, las declaraciones de Mouillerón más la incertidumbre que se abre por el funcionamiento de esta comisión, generaron la reacción de los docentes que habían obtenido un compromiso de Solá de que la educación no iba a ser incluida dentro de los servicios que deberán prestarse durante las medidas de fuerza.
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