Vuelven a pedir que se emita un auxilio internacional para ubicar al velero perdido
Los familiares de Raúl Enríquez, su hijo Pablo y Raúl Echevarría, los tres barilochenses desaparecidos en el océano Atlántico desde hace casi tres meses, señalaron que esperan una intervención directa de la Cancillería para formalizar el alerta.La familia de los tres barilochenses que desaparecieron hace tres meses en el océano Atlántico reiteró su pedido a la Cancillería para que se emita un alerta internacional para intentar ubicar el velero.
“Dependemos de Cancillería” dijo al portal del diario Río Negro, Nélida Mihailov, esposa de Raúl Enriquez y madre de Pablo, dos de los desaparecidos, quien insistió en que no piden que el gobierno nacional inicie una búsqueda sino que dé la orden a Prefectura Naval Argentina para que emita el pedido de auxilio.
Nélida sostuvo que la difusión pública del extravío mejoró la comunicación en redes sociales y que en la página de Facebook “Maratonga missing desaparecido” se recibieron nuevas respuestas de aliento y algunas menos optimistas que advierten sobre la existencia de piratas y traficantes que captan embarcaciones turísticas.
Mihailov relató que el barco de matrícula costarricense es una especie “de tiempo compartido”, dentro del cual su marido “tiene una parte”, dijo y que no conoce a los otros propietarios, pero que le consta que están haciendo gestiones para localizar la embarcación.
Justificó su preocupación en el largo tiempo si novedades ya que hasta el 26 de julio el grupo llamaba por teléfono a Bariloche en cada puerto donde paraba.
La travesía comenzó en Cartagena de Indias (Colombia) con cinco tripulantes en los primeros días de abril, siguió luego por el Mar Caribe hasta Costa Rica y tuvo un paso forzado por Cuba para reparar una vela y otros desperfectos de la embarcación.
“Estoy alarmada porque son personas muy duchas en la navegación y seguro pasa algo por lo cual no pueden comunicarse y han perdido la propulsión”, sostuvo.
Mihailov relató que los desaparecidos “llevan tres años preparándose para este viaje, mi marido estudio astronomía para guiarse por las estrellas si fallaba el instrumental”.
Reclamo
En la última comunicación sostenida, los navegantes les indicaron que habían tocado puerto en Virginia, en la costa norte de los Estados Unidos y que había virado hacia el este en línea recta hacia las Azores.
La familia Enriquez reclama también la intervención de la justicia federal para que solicite a Skype información sobre el alerta amarillo que se encendió el 7 de octubre en la cuenta de su hijo, Pablo, ya que la consulta realizada por ellos a la empresa fue infructuosa.
“Mi hija habló con empleados de Skype que le dijeron que debieron acercarse a un lugar poblado con señal de internet, pero la empresa nos dice que sólo pueden dar información al usuario, que es mi hijo y está perdido en el mar”, señaló.
El viaje
Raúl Enriquez, su hijo Pablo (ambos ingenieros navales) y el escribano Raúl Echevarría se habían encontrado en Colombia para comenzar la travesía en abril pasado. Estuvieron en Costa Rica y llegaron al estado de Virginia, desde donde zarparon por última vez el 13 de julio pasado.
Viajan a bordo del velero “Maratonga”, una embarcación de 52 pies, con casco de hierro, dos palos y bandera de Costa Rica. La matrícula es matrícula LU6VCR. Llevaban un GPS Messenger Spot, que dejó de funcionar justo trece días después de salir del último puerto donde habían estado, según relataron los familiares de Enriquez en las redes sociales, por las que intentaron su primer pedido desesperado de ayuda.
Fuente: La Nación
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