“VUELVO EN SETIEMBRE”, DIJO AHORA CARLOS MENEM
“Vuelvo en setiembre. Mis abogados ya están trabajando para que se levante el pedido de captura que me impide volver”, dijo el ex presidente en una entrevista brindada en su residencia de Santiago de Chile al diario mendocino Uno.
Al ser consultado sobre si les temía a su detractores, Menem dijo: “No puedo pretender que todos me quieran. Yo siempre traté de hacer las cosas bien, en algunas me puedo haber equivocado, desperté grandes amores y también odios. Sin hacer comparación, así le pasó a nuestro señor Jesucristo y a otros grandes de la humanidad, yo no me considero un grande, pero fui el único presidente que terminó dos períodos en Argentina”.
Al confirmar que se presentará a declarar ante el juez Jorge Urso, manifestó: “Estoy seguro de que después de que me presente a declarar por la causa de las cárceles muchos de los que ahora me persiguen van a ir a parar ahí, no digo el juez, pero sí varios políticos”.
Si bien se negó a dar nombres dijo que “van a caer por su propio peso, por la corrupción tremenda que existe en este momento ¿dónde están los fondos de la provincia de Santa Cruz?”, se preguntó el ex presidente.
Sobre la actualidad política reiteró que la Argentina “está al borde de la anarquía”. Agregó: “No sólo lo digo yo, lo dicen otros hombres, lo dice Elisa Carrió, lo dice López Murphy”.
Luego definió a Néstor Kirchner como “un autoritario” y que “de peronista no tiene nada”, porque “en el peronismo nunca hubo tanta pobreza y miseria”.
El ex presidente dijo luego que se fue “por el fraude” y “porque no nos permitieron ir a internas, porque sabían que a las internas las ganábamos sin chicote, como se dice en el argot turfístico. Y pese a que nos dividieron en tres, con toda la prensa en contra, y con el poder que tiene Duhalde totalmente jugado en contra, ganamos en primera vuelta. Bajarme no fue una decisión personal. Mis compañeros me dijeron que no tenía sentido seguir peleando. Que esperáramos a la próxima”.
Sobre su gestión dijo que “estoy orgulloso de mi obra, de la inserción de Argentina en el mundo. Me guío por los números. En los diez años de mi gestión el PBI creció casi 60%, el Banco Central estaba casi fundido, consolidamos la deuda interna, consolidamos la deuda externa con el Plan Brady, dejamos en el Banco Central más de 35.000 millones de dólares, y un déficit fiscal de 2,5 puntos”.
Y que por el contrario “actualmente tenemos 50 por ciento de pobres y 20 por ciento de marginales. Después de cinco años de derrumbe no le pueden seguir echando la culpa al período más exitoso de los últimos tiempos en el país”.
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