WILMA ARRASA FLORIDA Y DEJA SIN LUZ A SEIS MILLONES DE PERSONAS
El huracán Wilma azotó ayer el sudeste de Florida con vientos de hasta 200 kilómetros por hora. En su recorrido a lo largo del estado dejó un saldo de cinco muertos, arrancó techos y árboles, destruyó ventanas y dejó sin electricidad a unas 6 millones de personas al derrumbar postes de energía eléctrica.
Wilma, que durante el fin de semana llevó destrucción a la península de Yucatán en México, y dejó bajo el agua a La Habana, llegó a las costas de la Florida a las 6.30 con la violencia de un huracán de grado 3 de una escala de cinco.
El ciclón ingresó por Cabo Romano, al sur de Naples, desatando tornados y lluvias torrenciales. Al cabo de unas horas perdió intensidad. Pero entrada la tarde recrudeció otra vez soplando vientos de entre 180 y 200 kilómetros por hora.
Es el cuarto huracán en golpear Florida este año, y la vigésimo primera tormenta de la temporada de ciclones del Atlántico. En su recorrido dejó una estela de daños, árboles aplastados, caños de agua rotos, postes de luz derribados además de convertir escombros y basura en proyectiles de alta velocidad.
Las autoridades de Fort Lauderdale, cerca de Miami, aseguraron que se trató del peor huracán en golpear esa localidad desde 1950.
“Estuvimos amontonados en el living de casa intentando permanecer alejados de las ventanas. La situación se tornó bastante violenta”, relató ayer Eddie Kenny, de 25 años, quien se refugió en la casa de sus padres en la localidad de Plantation, cerca de Fort Lauderdale, junto con su esposa. “Los árboles se cayeron y dos verjas quedaron totalmente destruidas, aplastadas… desaparecieron”, describió.
La turística Miami Beach amaneció llena de escombros, árboles y vidrios, y sus residentes no podían creer con cuánta fuerza el huracán Wilma impactó la zona. Las calles de la glamorosa South Beach estaban llenas de árboles y ramas de palmeras, semáforos y señales de tránsito. Algunos comercios perdieron sus vidrieras y hasta una parrilla estalló en llamas y quedó destruida.
La tormenta inundó además Key West, y dejó sin electricidad a las poblaciones costeras de Miami Dade, Broward y Palm Bech. “El daño que Wilma provoca en el sistema de distribución eléctrica (…) es más severo y extenso que el experimentado por los clientes durante los huracanes Frances y Jeanne el año pasado”, indicó en un comunicado de prensa la compañía Florida Power and Light, que sirve a 35 condados del estado.
“Esto es en gran parte por el impacto de un huracán mayor sobre una gran área geográfica, particularmente en los muy poblados condados de Broward, Miami Dade y Palm Beach”, en el sureste de Florida, continuó. Y advirtió: tomará “semanas restaurar la energía a todos los clientes” en la región.
Un hombre en Fort Lauderdale murió aplastado por un árbol, informó el vocero del condado de Broward, Carl Fowler. Las autoridades de Florida no detallaron cómo ocurrieron las otras cuatro muertes. En su paso por México, Wilma ya había dejado un saldo de ocho muertos y otros 13 en Haití y Jamaica, día atrás.
Ayer en Florida, unas 33.000 personas permanecían en refugios.
El presidente norteamericano George W. Bush firmó ayer una declaración de zona de desastre para las áreas dañadas por el huracán y prometió que se tomarán medidas para ayudar a las víctimas. “Disponemos de comida, medicinas, equipos de comunicación, y de grupos de búsqueda y rescate urbanos”, enumeró el presidente cuya administración fue duramente criticada por la falta de prevención y respuesta al desastre provocado por el huracán Katrina en Nueva Orleans, a fines de agosto.
El monto de las pérdidas aseguradas vinculadas al pasaje del huracán Wilma sobre Florida podría ascender a entre 2.000 y 6.000 millones de dólares, estimó la firma Eqecat, especializada en el asesoramiento a compañías de seguros y gestión de riesgos.
Antes de tomar por asalto a Florida, Wilma repartió caos en Cuba, donde el célebre malecón de La Habana quedó bajo el agua.
En Cancún, el Ejército y la policía lograron ayer controlar los saqueos. En la ciudad balnearia impera el toque de queda y unos 30.000 turistas se encuentran a la espera de un plan de evacuación que les prometió el presidente mexicano Vicente Fox.
Se espera que Wilma siga ahora hacia el litoral Atlántico y alcance la costa de Canadá a más tardar mañana, miércoles, sin provocar —hasta entonces— daños adicionales a la costa oriental norteamericana. “El mayor impacto sobre Estados Unidos concluirá en las próximas horas”, vaticinó ayer por la tarde Ed Rappaport, vicedirector del Centro Nacional de Huracanes.
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