WIMBLEDON SE QUEDÓ SIN ARGENTINOS
Se acabó la ilusión de los tenistas argentinos en Wimbledon. Primero se despidió Paola Suárez, en un duro y cerrado partido (7-5, 7-6) frente a la italiana Silvia Farina y después, en el plato fuerte del día, David Nalbandian, finalista de la anterior edición de este torneo, no pudo hacer nada para superar al duro jugador local, el inglés Tim Henman, quien le ganó 6-2, 6-7, 7-5 y 6-3. Esta victoria coloca a Henman como un claro favorito al título, sobre todo después de la eliminación del estadounidense Andre Agassi.
Nalbandian sabía que le esperaba una dura jornada. De entrada el inglés Tim Henman trató de tomar el control del juego. A partir de un saque muy angulado, no demasiado potente, sacó una ventaja en el arranque del partido. De todos modos, Nalbandian nunca perdió la confianza, pese al arrollador arranque de su rival, quien se quedó con el set (6-2) con mucha autoridad.
Había que remontar la historia. Y no era precisamente sencillo, sobre todo porque Henman estaba golpeando con mucha seguridad a la pelota. Pero lo bueno de Nalbandian fue que no se desesperó. Al contrario, siguió contragolpeando cada vez con mayor. Además, sus devoluciones complicaron y mucho. Así llegaron a un tie break en el que el argentino sorprendió a propios y extraños para quedarse con el tie break por 7 a 4.
Era un momento del encuentro en el que cualquier cosa podía pasar. Se mantuvo la paridad, pero Henman jugó mejor los puntos decisivos y de ese modo se quedó con el tercer.
Todo siguió muy parejo en el cuarto. Pero daba la sensación, cuando ya casi no quedaba luz, que Henman si se lo proponía, terminaba con todo. Y así fue, nomás. Volvió a jugar bien los puntos importantes y se quedó con un triunfo.
Vale recordar que las dos veces que se enfrentaron, ambas en 2002, fueron victorias para Nalbandian: en Suiza (sobre carpeta) y en Toronto (cemento).
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