Wordle: cómo el popular juego le salvó la vida a una mujer secuestrada
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2022/02/6206b94a8cb59.jpg)
La víctima tenía la costumbre de enviar los resultados a su hija pero un día no lo hizo.
Denyse Holt, de 80 años, dormía en su casa de Lincolnwood (Illinois, Estados Unidos), cuando de pronto se despertó porque había alguien en su dormitorio. Allí, frente a su cama, se encontró en mitad de la noche con un hombre desnudo y ensangrentado que la mantuvo como rehén en su propia casa durante 17 horas.
“Estaba en estado de shock”, declaró Holt sobre lo ocurrido esa noche. Según relató el hombre, de 32 años y del que se ha dicho que probablemente tenga problemas de salud mental, se coló por una ventana de la casa de la anciana. No llevaba ropa, tenía unas tijeras en la mano y la sangre que lo cubría sería de los cortes que se hizo al romper el cristal para poder irrumpir en la propiedad.
Una vez dentro fue al dormitorio donde estaba Holt.Primero la hizo salir de la cama y bañarse con él. Ella estaba vestida con el camisón y con él empapado la arrastró por la casa para encerrarla en el baño del sótano. También desconectó los teléfonos. Allí la dejó, mojada, sin ninguna fuente de calor y sin sus medicinas mientras ella le oía moverse por la planta de arriba.
Para intentar entra en calor ha comentado que hizo ejercicio durante el tiempo que pasó encerrada. Nadie sabe cuánto podría haber aguantado ni cuánto se habría prolongado la situación de no ser porque su hija sospechó que algo estaba pasando. Los mensajes que había mandado a su madre aparecían marcados como no leídos horas después y, lo que más le hizo preocuparse, no le había enviado su puntuación del popular juego Wordle aquella mañana.
Desde Seattle, a más de 3.300 kilómetros, poco podía hacer. “Estoy al otro lado del país y noté esto”, declaró la hija de Denyse, Meredith. Así que llamó directamente a la policía de la localidad donde reside su madre y les contó que no tenía noticias de ella. Entonces los agentes fueron hasta su dirección para comprobar si estaba bien y fue cuando descubrieron al intruso.
Hasta el lugar se desplazó un equipo SWAT para intervenir. Consiguieron reducir al secuestrador y liberar a Holt, Liberada y con vida, reconoció sentirse “afortunada”. Su hija, por su parte, explicó que nunca pensó que lo que ocurría con su madre pudiera ser un secuestro, “pero así fue”.

