Wozniacki ganó el Abierto de Australia

La danesa se despojó de una gran espina que tenía atravesada desde que irrumpió en el circuito grande. A los 27 años, conquistó su primer trofeo de Grand Slam luego de haber estado muchos años detrás de ese sueño y haber perdido dos definiciones. En la final del Abierto de Australia, derrotó por 7-6 (7-2), 3-6 y 6-4 a la aguerrida Simona Halep, que en octubre de la temporada pasada había desplazado de lo más alto a la española Garbiñe Muguruza. Ahora fue la rumana quien le cedió el número 1 del ranking a Wozniacki (había ocupado ese lugar por última vez hace seis años, el 29 de enero de 2012). Además, la campeona se llevó un premio de 4 millones de dólares australianos (US$ 3,2 millones).
Cuando la danesa, amiga de la estadounidense Serena Williams, emergió en el circuito deslumbró al gran público del tenis por su juego agresivo y ágil, pero también por su carisma. Sonriente, franca y ocurrente, inmediatamente ganó admiradores en todos los rincones del planeta. Llegó a improvisar una fábula durante una rueda de prensa en el Abierto de Australia 2011 que tuvo efectos impensados. Wozniacki dijo que había sido atacada por un canguro y que debió acudir al hospital para tratarse la herida, pero ante la preocupación y la enorme repercusión generada en las horas posteriores, tuvo que salir a aclarar que tan solo había sido una broma y en la próxima rueda de prensa apareció ante las cámaras con ironía y cargando un canguro de peluche. “Espero que las conferencias de prensa en el futuro sigan siendo divertidas. Prometo que si hago una broma como ésta, me aseguraré de aclararlo antes de irme”, sonrió la rubia de 1,77 metro frente a los medios.
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