¿Y YO QUE HICE?
Qué encierra el Misterio Tevez? ¿Por qué Bianchi no le dio vacaciones a Carlitos, que jugó 564 minutos en el Preolímpico, y sí a Burdisso y Rodríguez, que jugaron menos? Nico jugó 540 minutos, y Clemente, 404 (el Virrey también licenció al arquero Wilfredo Caballero). Anoche, el técnico más ganador en la historia del fútbol argentino rompió el silencio. Y ante un periodista de Clarín produjo el siguiente minidiálogo:
—Carlos, ¿cómo está Tevez?
—Está con 5 kilos de más. Yo no sé dónde fue que aumentó esos kilos…
—¿Por qué no le dio vacaciones como a los demás?
—Porque estuvo lesionado 40 días y necesita más trabajo que el resto. Esas son cosas (de las) que los periodistas se tendrían que dar cuenta…
Tras cartón, Bianchi —a quien se lo notó molesto— se subió al automóvil y se fue junto al Profe Santella. El técnico se refirió al período en que Tevez no jugó después de la lesión (esguince en el ligamento colateral medial de la rodilla izquierda) que le provocó el ex defensor de Independiente Félix Benito, el 2 de noviembre de 2003, hasta que reapareció y actuó 48 minutos en la final de la Copa Intercontinental contra el Milan, el 14 de diciembre, en Japón. Fueron 42 días de inactividad entre un hecho y otro.
Antes, Bianchi también reveló: “Estoy en un año sabático, porque, por ahora, no voy a hablar más con la prensa.” El entrenador de Boca sostuvo: “Estoy cansado del periodismo de periodistas (sic). No puede ser que yo digo algo en algún lado y lo levantan en todas partes.”
¿Dónde habrá engordado Carlitos? Contesta un amigo del 9 de Boca: “Está un poquito más gordo y se lo notó achanchado en la cancha. Cuando estuvo lesionado, no pudo entrenarse bien y por ahí aumentó algo, pero me parece que cinco kilos de más no tiene…”
Respetándole el off the récord, el amigo de Tevez relató que entre el técnico y el jugador “existe un diálogo muy bueno; Carlitos le da mucha bola. Bianchi le habló bien; le dijo que no le da vacaciones porque lo considera fundamental para la estructura del equipo y que lo necesita en condiciones para los compromisos que Boca tendrá a partir del mes que viene”, donde deberá defender la Copa Libertadores y afrontar el torneo Clausura. Tevez se imaginaba otra cosa y había hecho reservas en Mar de las Pampas para su regreso de Chile (se enteró tres días antes de volver que Bianchi no le daría unos días). “Necesita vacaciones urgente pero, con esto, se va a tener que poner las pilas…”, manifestó su amigo.
Además, aportó otro dato: antes del fin de semana se resolverá si Tevez continúa entrenándose en el mismo ritmo que sus compañeros o realiza un trabajo diferenciado. ¿Por qué? La respuesta está en la práctica de fútbol de ayer a la tarde. Fue su primer doble turno y Carlitos sintió la exigencia durante 60 minutos corridos en Casa Amarilla: se lo notó lento, falto de magia, pidiendo la pelota, pero soltándola enseguida. No fue el Tevez de siempre.
Carlitos jugó para el equipo titular que formó con Abbondanzieri; Perea, Schiavi, Diego Crosa, Imboden; Cascini (por la derecha), Cagna (después entró Marinelli), Vargas; Donnet; Guillermo Barros Schelotto (Cángele) y él. Terminó 3 a 3 con los suplentes: abrió la cuenta Colautti (de penal) e igualó Donnet; Calvo puso en ventaja a los suplentes y empató Guillermo; Sangoy (con otro penal) marcó el tercero y Cángele el último gol.
A la mañana, intentando esquivar el calor agobiante, el profesor Santella dispuso el trabajo desde las 8. Primero, trote. Después, saltos. Y, al final, aumentó la temperatura: le puso una bolsa de arena sobre los hombros a cada uno y los obligó a realizar los últimos ejercicios con ese peso extra. Tevez no fue la excepción.
Se sabe que Bianchi defiende a sus jugadores a muerte, saca lo mejor de ellos y los valoriza. Pero quiere que sus dirigidos “sean profesionales en todo”. Por eso, hay alguna actitud de Tevez que al DT no le gusta mucho. Y va a aprovechar estos días para hablarlo con Carlitos. Dicen del lado del cuerpo técnico de Boca: “Le va a preguntar si quiere ser un Maradona o tener una carrera corta”. Esta claro que al Virrey no se le escapa nada: sabe que Tevez, como cualquier chico de su edad (el jueves 5 cumplirá 20 años), sale con sus amigos, va a bailar aunque no toma una sola gota de alcohol. Pero Bianchi quiere a un Tevez profesional ciento por ciento…
No por nada, el técnico tiene a ésta como una de sus frases de cabecera: “La imagen de un equipo es el reflejo de su técnico. Yo tengo una vida normal y equilibrada. Y así fue en todos los equipos que dirigí”.
Este contenido no está abierto a comentarios

