YA RIGE EL SISTEMA DE PREMIOS Y CASTIGOS PARA EL SONSUMO DE LUZ
Desde ayer rige el PURE, como se conoce al Plan de Uso Racional de Energía. Eso significa que en las próximas facturas los usuarios que consuman más de 600 kilovatios bimestrales de luz percibirán castigos si no ahorraron al menos un 5% del consumo del año pasado.
Y tendrán beneficios si lograron reducir ese consumo. Así lo establece la resolución publicada ayer en el Boletín Oficial que no tiene fecha de vencimiento y rige para Capital y el Gran Buenos Aires. Aquí sus puntos principales.
La penalidad: cada kilovatio adicional consumido por los usuarios industriales y domiciliarios de grandes consumos de Edenor, Edesur y Edelap costará casi 2,5 centavos más. Hoy el costo para los usuarios residenciales es de 4 centavos y llegaría a 6,4 centavos: un alza de 60%.
Es decir, que cada kw consumido por encima del 95% de lo que gastó el año pasado costará más que los otros kw. El impacto se sentirá en los bolsillos con las facturas de agosto y setiembre.
El premio: si ahorra, el usuario pagará el mismo valor del kw que se le suministre. Pero el beneficio lo sentirá recién en la factura octubre y noviembre.
La resolución (552/04) del Gobierno representa un fuerte casti go para los que consuman más. Los cálculos son aproximados porque aún falta otra resolución, en la que el ENRE (que controla a las eléctricas) detallará el valor exacto para cada kw excedido.
Pero el impacto en el valor final de la factura es bastante menos. Por ejemplo, si un hogar gasta 200 kw más que en igual período del 2003 (eso equivaldría a tener prendidas durante 24 horas todas las luces de una casa) desembolsaría aproximadamente 5 pesos más en su boleta bimensual.
Este sistema abarca sólo a Capital Federal y el Gran Buenos Aires porque el Gobierno no logró cerrar un acuerdo con las provincias para aplicar el sistema de premios y castigos. Son casi 1,8 millones de hogares sólo en el área metropolitana.
La resolución tiene una particularidad: no contempla casos especiales, por ejemplo las casas que hayan estado desocupadas el año anterior o cuando hay un nuevo propietario o un nuevo inquilino. Esa decisión quedó ahora en manos del ente regulador.
El programa que lanzó el Gobierno por la crisis energética dividió a los clientes residenciales de luz en dos categorías. Por un lado, quedaron las familias de bajos consumos (menos de 600 kwh por bimestre).
Para ellas rige un esquema de incentivos destinado a bajar los consumos. En la Capital Federal y el Gran Buenos, esta franja
alcanza a casi 2.400.000 hoga-
res.
Por cada kwh que logren consumir de menos esas familias recibirán una bonificación equivalente en las próximas facturas. Pero si consumen más que el año pasado no tendrán ninguna clase de castigo salvo el que marquen los medidores.
En el otro grupo quedaron los clientes residenciales que utilizan más de 600 kwh por bimestre. Este es el universo de hogares que si consume lo mismo que el año pasado o se excede sufrirá el aumento.
No obstante, en la Secretaría de Energía, que preside Daniel Cameron, dijeron ayer que los castigos fueron atenuados por decisión de la Casa Rosada porque se está detectando una voluntaria disminución en el consumo eléctrico a partir de la difusión de la crisis.
El objetivo del Programa de ahorro de Energía es generar excedentes para satisfacer una creciente demanda de las industrias dado el incremento de su actividad.
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