YA SON DIEZ LOS EX FUNCIONARIOS QUE ADMITEN LOS SOBRESUELDOS
Ya suman diez los ex funcionarios que admitieron que durante la década pasada se pagaron sobresueldos con fondos reservados. Estas confesiones —algunas en público, otras en el marco de distintas causas penales— determinarán en las próxi mas semanas más citaciones judiciales, incluida la del propio ex presidente Carlos Menem.
Las últimas revelaciones —anticipadas ayer por Clarín— las formuló Enrique N’Haux, asesor del directorio del Banco Nación en épocas en que Domingo Cavallo era ministro de Economía. Fuentes judiciales dijeron que, tras escucharlo el lunes pasado, el fiscal del caso, Paulo Starc, ayer pidió la declaración indagatoria de otro cavallista: Luis Murina, subsecretario de Administración del Ministerio de Economía en la misma era.
La investigación que conduce Starc es la misma en la que el juez Jorge Ballestero ya ordenó los interrogatorios de Cavallo, de los ex ministros Raúl Granillo Ocampo y Oscar Camilión, y de un ex empleado de la Jefatura de Gabinete que comandaba Eduardo Bauzá, Rodolfo Aiello.
Cavallo es uno de los que no sólo reconoció la existencia de sobresueldos en negro, sino que además admitió haberles ordenado a los demás funcionarios de Menem que consignaran esos ingresos en sus declaraciones juradas patrimoniales. De la instrumentación de todo esto —asegura Cavallo— se encargó el fallecido secretario de Ingresos Públicos, Carlos Tacchi, que dispuso que en el casillero correspondiente se especificara que esa plata provenía de la ley S (secreta) 18.302.
Esa norma es una de las que permiten, aún hoy, que los funcionarios públicos cobren plata extra sin rendir cuentas. Desde que se reavivó esta investigación, la oposición salió a acusar al gobierno de Néstor Kirchner de usar el mismo mecanismo. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, fue el encargado de desmentirlo.
María Julia Alsogaray tiró la primera piedra en mayo de 2004. Procesada por enriquecimiento ilícito y como último recurso para justificar su posición, declaró que en la Secretaría de Medio Ambiente había cobrado 622 mil pesos que quedaron en sus bolsillos. El argumento no le sirvió de mucho: hoy es la única menemista presa.
Desde la cárcel, hace dos semanas, la ex plurifuncionaria publicó una carta de lectores en La Nación. Insistió con el asunto: “La suma percibida por los secretarios era de $ 40.000 y, hasta donde supe por comentarios en Gabinete, la de los ministros no bajaba de $ 100.000”.
Cargó especialmente sobre Menem —que niega que su gobierno haya repartido estos dineros— y sobre Bauzá; Menem le contestó que estaba “confundida”.
A Bauzá también lo involucró Raúl Tercio Molina, ex chofer de Eva Gatica, coordinadora de Acción Social de la Presidencia y otra de las protegidas de Menem. Dijo que tanto su jefa como el ex ministro y Matilde Menéndez —a cargo del PAMI— lo mandaban a buscar sobres aquí y allá.
En el juicio oral contra María Julia también estuvo Ricardo Cossio, ex titular de la Dirección General Impositiva (DGI). Dijo que María Julia no mentía y que a él mismo le había tocado su parte. Ayer estuvo tres horas ante el fiscal; habló de 4.070 pesos y de un recibo que en su momento le habría firmado a Tacchi.
Cossio no fue el único. En ese juicio oral admitieron lo mismo Mabel Behal y Raúl Castellini, subsecretarios de la ingeniera Alsogaray en Medio Ambiente; Santiago Lozano, subsecretario en el Ministerio del Interior, y Jorge Pereyra de Olazábal, ex viceministro de Defensa.
Como María Julia, Camilión apeló a los fondos reservados como medio para mejorar su situación procesal. En la causa por el contrabando de armas a Ecuador, el ex ministro reconoció tener una cuenta en Suiza gracias a los fondos reservados.
Ballestero lo espera el lunes que viene. El martes es el turno de Cavallo. El jueves, el de Granillo, ya procesado por enriquecimiento ilícito y de quien su secretario, Roberto Martínez Medina, declaró que cobraba 40 mil pesos por mes. Y el viernes deberá comparecer Aiello. El juez todavía no se pronunció sobre el pedido para indagar a Murina.
Este contador nacido en el pueblo cordobés de San Francisco, igual que Cavallo, también era secretario de Finanzas de Acción por la República. Se sospecha que era el hombre que —con una mochila— se encargaba de distribuir los sobres dentro del Ministerio de Economía.
N’Haux lo mencionó en su declaración testimonial y en una obra, “Maquiavelo no conoció a los argentinos”. Un ejemplar quedó incorporado al expediente: está dedicado “al doctor Starc, mi lector obligado” y lo firma “el Honesto Arrepentido”.
Esta causa —la 5.926/04— es sólo una de las que existen en los tribunales de Comodoro Py sobre gastos secretos. Aquí sólo se investigan los sobresueldos en el Poder Ejecutivo hasta 1999. Otros expedientes tratan sobre los otros poderes y sobre otros gobiernos.
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