YA SON OCHO LOS EX REPRESORES DETENIDOS
Hasta el momento ocho de los ex represores sobre los que pesaba el pedido de captura del juez Rodolfo Canicoba Corral ya se encuentran detenidos, incluyendo a ex miembros de las juntas militares. Y uno de los militares que figura en el listado requerido por el magistrado español Baltasar Garzón, el ex suboficial de la Prefectura Juan Antonio Azic, intentó suicidarse esta madrugada y su estado es muy grave.
Entre los militares que ya están a disposición de Canicoba Corral se encuentran el ex general y ex gobernador de Tucumán, Antonio Bussi, los ex integrantes de la Junta Militar Armando Lambruschini y Jorge Isaac Anaya, y el ex integrante de la ESMA Luis María Mendía. La situación de Bussi generó confusión esta mañana, pero por la tarde el juez se encargó de despejar dudas. En declaraciones a radio Colonia, el magistrado aseguró que “se ha presentado detenido” ante la Justicia.
Bussi constituyó domicilio en Capital Federal y se puso a disposición del magistrado. Como supera los 70 años de edad, se sometería al régimen de prisión domiciliaria.
Los otros imputados por Baltasar Garzón que están detenidos son el ex efectivo de la Policía Aeronáutica Ernesto Weber, en dependencias de la Policía Federal; el abogado Gonzalo Torres de Tolosa, en la Gendarmería, y el prefecto retirado Héctor Febres Méndez, que ya estaba detenido en la causa por presunto robo de bebés.
Canicoba Corral recibió algunos pedidos de eximición de prisión, pero ya adelantó esta tarde que los rechazará. El juez recibió ayer de manos de Interpol el pedido de captura internacional “con fines de extradición” de los 46 acusados de violaciones a los derechos humanos, ordenado por el magistrado español el 8 de julio pasado. Garzón consiguió hace menos de un mes que la justicia mexicana extraditara al ex represor argentino Ricardo Cavallo, en el marco de la misma investigación.
Varios militares de la lista ya cumplen prisión domiciliaria por robo de bebés: Videla, Massera, Suárez Mason, Franco; otros, en unidades militares: el prefecto Febres y el “Tigre” Jorge Acosta.
El juez federal remitió una orden masiva de arrestos preventivos a la Jefatura de la Policía Federal y al Ministerio de Defensa, que anoche comenzaron a instrumentar las detenciones.
La detención de los acusados por la Justicia española es sólo el primer paso de un eventual proceso de extradición, un juicio que puede demorarse años en apelaciones y que, en algunos casos, podría llegar hasta la Corte Suprema.
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