YA SUMAN 464 LOS MUERTOS POR EL INCENDIO EN EL SÚPER DE ASUNCIÓN
Después de dos días signados por el horror, Asunción parecía retomar, poco a poco, su ritmo habitual. Pasado el primer momento de desesperación, de búsqueda de víctimas y tareas de emergencia, ayer las cifras se encargaron de mostrar la verdadera dimensión del desastre. Según la Fiscalía General del Estado, los muertos por el incendio en uno de los supermercados más modernos de la ciudad suman 464, cien más de los que se estimaban el lunes.
La Justicia impuso ayer prisión preventiva al dueño del local, a su hijo y a cinco personas, incluyendo a guardias de seguridad.
Según la fiscalía, se han identificado 325 cuerpos. Y quedaban otros 139 totalmente calcinados que, por ahora, no pudieron ser reconocidos. Frente al supermercado Ycuá Bolaños seguían llegando personas con fotos de familiares que podrían haber quedado atrapados en ese infierno. Según el ministerio del Interior los desaparecidos serían 187, por lo que el número global de víctimas podría ser superior.
Las listas con los nombres de los desaparecidos está disponible en las oficinas al aire libre improvisada por los fiscales a la entrada de la disco Tropi, justo frente al súper. El número de víctimas sigue siendo confuso. El Ministerio del Interior paraguayo seguía manejando la cifra de 367 muertos. “De ellos, 323 fueron identificados, y a otros 44 se les están realizando los análisis de ADN para poder reconocerlos”, aseguró a Clarín el viceministro de Seguridad del Ministerio del Interior, Eustaquio Colman.
El funcionario dijo que “las listas de desaparecidos fueron realizadas por voluntarios, creemos que son un poco exageradas”. El vocero de la policía, Santiago Velazco, tenía los mismos datos, pero confió a Clarín que “es muy probable que los muertos superen los 400 (como sostiene la Fiscalía), porque hay aún muchos cadáveres sin identificar”.
Distintas fuentes coinciden en que quedan 409 heridos, internados en distintos hospitales. De ellos, 80 están en terapia intensiva. El movimiento frente al Ycuá Bolaños fue menos frenético que el lunes. La policía cercó la manzana pero, aún así, había una multitud frente al súper incinerado. Eran los fiscales, bomberos, policías, peritos y voluntarios de la Cruz Roja que todo el día sirvieron bebidas frescas y algo de comer. Mientras el sol hizo subir los termómetros a más de 30 grados, grupos de peritos llegados desde Colombia, Brasil y EE.UU. recorrieron el interior del súper para empezar a indagar las posibles causas del fuego. Uno de los expertos en siniestros —que pidió no publicar su nombre—, arriesgó que lo más probable es que se haya tratado de un problema en el sistema de chimeneas.
El tema de la seguridad y el mantenimiento de los edificios de Asunción es el eje de las discusiones. Por la calle y en los medios de comunicación se oían comentarios sobre la improvisación en las construcciones y la utilización de materiales de mala calidad o el incumplimiento de las medidas de seguridad obligatorias, con el fin de recortar costos.
El fiscal José Casaccia analizó los planos del Ycuá Bolaño y aseguró que “todo figura como debe ser, lo que resta constatar es si las salidas de emergencia que figuran en los papeles están en realidad allí”.
El dueño del supermercado, Juan Pío Paiva, es el blanco de la furia que sienten casi todos en esta ciudad. Lo acusan de haber causado todas estas muertes con su oscura decisión de cerrar las puertas del supermercado cuando estalló el fuego.
Paiva, detenido e imputado por homicidio culposo, declaró ante el juez e insistió en que no fue él quien dio la orden de cerrar. Esa es la incógnita clave. Anoche se supo que la justicia inició el proceso.
Un guardia de seguridad privada, Ismael Alcaraz, también detenido, confirmó el lunes que recibió por radio la instrucción de trabar las puertas, pero que no sabe quién la dio. El jefe de la seguridad, Ever Marinetti, otro de los 7 imputados, negó haber dado la orden. La investigación apunta ahora a determinar quién dio esa orden. Según el fiscal Sánchez, “además del jefe de seguridad, había un gerente del supermercado, que podría haber dado una orden así. Pero este hombre murió en el incendio”. En Paraguay, muchos temen que la Justicia, finalmente, elija quedarse con esta frágil respuesta.
Este contenido no está abierto a comentarios

