“YO NO GANÉ, LA VERDAD ES QUE NO PUDE HABER GANADO”
Cuántas emociones se vivieron en el después del partido. Gaudio, con una risa nerviosa, decía: “Yo no gané, la verdad es que no pude haber ganado”, tiró como primera frase ante el sorprendido cronista de la televisión francesa. Coria, sentado en una silla sin mover un solo músculo, miraba a cualquier parte. Su cuerpo estaba ahí, él no.
Los organizadores llamaron a los jugadores para la entrega de premios y el legendario Guillermo Vilas, con su impecable traje negro, subió a una especie de tarima desde donde esperó a los finalistas. Primero subió Coria. No podía moverse. Saludó a las autoridades y le dio un beso a Vilas, que trató de algún modo de consolarlo.
Todos esperaban al campeón. Y ahí apareció Gaudio, con su lindo humor encima. Reía y a los gritos repetía: “No puedo estar yo acá, no puedo estar yo acá.” Después sí llegó el turno de agarrar el micrófono y decir: “Esto es demasiado para mí. Sin el primer Guillermo (por Vilas), esto no podría haber sido posible. Coria va a ganar este torneo porque tiene demasiado tenis. Gracias a toda la gente, que me ayudó a luchar y para no entregarme”. Fue un quiebre. Se largó a llorar como un chico, tomó aire y siguió: “Mami, papi, los amo. No están acá por cábala, pero están en mi corazón, a mi novia, a todos. A toda la gente en Buenos Aires que se merece. A mis amigos, gracias porque son lo máximo y los amo. Gracias Francia, muchísimas gracias Francia y voy a volver seguido”.
Luego le tocó a Coria. Dijo: “Primero quiero felicitar a Gatsón, levantó dos match point y eso no lo hace cualquiera. Tuvimos problemas, pero como jugador sos un grande… Espero volver y tomarme revancha de esto. Gracias a toda la gente que me acompañó”.
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