"YO NO MATÉ A SANDRA CABRERA Y NO TENGO NADA QUE VER CON EL HOMICIDIO"
El oficial inspector de Drogas Peligrosas de la Policía Federal implicado en el crimen de Sandra Cabrera quedó preso como partícipe, autor o instigador de un homicidio alevoso luego de declarar más de tres horas ante el juez Carlos Carbone. Diego Parvluczyk, de 34 años, se anticipó a la orden de detención judicial en su contra que iba a librarse esta semana. A las 9 de la mañana se presentó voluntariamente en el juzgado en compañía de su abogado. Dos horas más tarde comenzó la extensa indagatoria en la que volvió a reconocer que estuvo con la meretriz la noche del crimen pero dijo que en el momento de la muerte de la mujer él se encontraba en la zona norte de Rosario.
Las tres opciones de la imputación -partícipe, autor o instigador de homicidio calificado- prevén la misma pena: prisión perpetua. Luego del interrogatorio, el oficial de Drogas Peligrosas fue trasladado al penal policial de la Jefatura de Ovidio Lagos al 5200.
En lo sustancial, Parvluczyk no dijo mucho más en el juzgado que lo que le contó a este diario el 18 de abril pasado. Sostuvo que no mató a Sandra Cabrera y que ignoraba quién lo hizo. Pero colocó en incomodidad a su ex jefe, Alberto Lomonte: afirmó que Cabrera era su informante y que solía reunirse con él. Lomonte es uno de los 107 federales removidos el 8 de mayo último. (ver aparte)
Los compañeros
No puede, según arguyó, identificar a los autores del crimen. Le preguntaron a quién aludía entonces cuando le dijo a La Capital que tenía una hipótesis. “Yo sé con quien Sandra tenía problemas serios”, replicó. Mencionó a efectivos de la Sección Moralidad Pública de la policía provincial, a los regentes del bar Piki Piki (a los que había denunciado por impedirles ofrecer sus servicios) y a un colega de su delegación: M.B. “Sandra me comentó varias veces que la apretaba y yo le sugerí que lo denunciara”, señaló.
Fue evidente que Parvluczyk orientó el foco judicial hacia sus compañeros: además de Lomonte y M.B, mencionó a un sargento, R.P., quien según sus dichos fue el que tuvo una relación sentimental “más asumida” con Sandra.
“Se presentó espontáneamente porque supo que el juez lo requería, negó cualquier tipo de participación en el hecho y sostuvo que en ese momento se encontraba en una zona apartada de la ciudad”, dijo al salir del juzgado el abogado Carlos Varela, quien ofreció la declaración de testigos que estaban con Parvluczyk aquella noche. Entre ellos, adelantó, se encuentran algunos policías.
La de ayer fue la segunda vez que el oficial de Drogas se presenta en el juzgado de Instrucción Nº 9. En su primera declaración, el 25 de febrero pasado, sólo admitió que había estado con Cabrera la noche del crimen porque mantenía una relación sentimental con ella. “Sé que al haber estado con ella el juez va a investigarme”, le dijo a este diario en una entrevista exclusiva un mes atrás, cuando dijo que Cabrera era su informante. Entonces señaló que la mujer tenía enemigos por haber delatado a vendedores de estupefacientes.
Pero cambió de libreto ayer cuando le preguntaron qué lo impulsó a presentarse en febrero. Entonces había dicho que fue porque lo habían visto con Sandra la noche del crimen. Ahora alegó que lo hizo porque el subcomisario Lomonte lo convenció.
También le bajó el tono al grado de relación que tenía con Sandra. Esta vez señaló que no eran amigos, ni amantes, ni novios. En el tribunal la definió como “una conocida” pese a que, minutos antes y ante cámaras de TV, dijo que eran amigos. Sostuvo que tuvieron apenas dos encuentros sexuales. Dijo que la última cita antes de la noche del homicidio había sido en noviembre.
Parvluczyk volvió a relatar ayer ante el juez Carbone y el fiscal Ismael Manfrín que aquella madrugada, el 27 de enero de 2004, salió de la Dirección de Drogas Peligrosas a las 2.30 de la madrugada y se encontró con Cabrera en la esquina de Cafferata y San Lorenzo. Luego dijo que fueron a la casa de ella y estuvieron juntos hasta las 3, cuando volvió a dejar a Sandra en su parada. Ella apareció muerta esa madrugada frente a una casa de Iriondo al 600 con un disparo en la nuca. De acuerdo con el informe de la autopsia su muerte se produjo entre las 3.30 y las 4. Ayer dijo que él estuvo en su casa a las 3.30. Que cuando volvía de dejarla a Sandra se cruzó en la calle con el jefe de su esposa. Y que se saludaron.
Las sospechas sobre Parvluczyk surgieron del testimonio de algunas prostitutas que dieron cuenta de la vinculación del oficial con la líder de las meretrices. Desde la primera declaración del policía federal la pesquisa continuó con el sospechoso en libertad. Mientras tanto, el grupo especial de investigación conformado por la Tropa de Operaciones Especiales, Gendarmería, Prefectura y la brigada de Homicidios intentaba obtener más elementos de prueba en su contra. Pero recién a partir de la indagatoria que prestó ayer pasó a estar formalmente imputado de ser el autor material o intelectual de la muerte de Cabrera.
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