"YO SIEMPRE HE INTENTADO PLANTEARME NUEVOS CAMINOS"
El Teatro de la Zarzuela cumple 150 años y en esa larga historia tiene un clásico adorado por el público y los críticos: La Verbena de la Paloma.
Mañana sábado se estrena una versión cargada de novedades, con aportes del cine, el teatro, la televisión y el documental. El director de escena es Sergio Renán, que ya utilizó ese despliegue de medios en la ópera en otro santuario como El Teatro Real. Y salió airoso.
¿Cómo surgió la propuesta para dirigir “La Verbena”?
Estaba haciendo Mi querido mentiroso con Norma Aleandro en Madrid, hace dos años, y recibí un ofrecimiento de Antonio Campos que era director del Teatro de la Zarzuela. Fue algo para mi desconcertante, regocijante, preocupante. Todo mezclado. Mi buena relación con Campos me permitió sincerarme y plantearle mis vacilaciones frente a la posibilidad de contratar a grandes directores de teatro. Incluso le di varios nombres. Pero me dijo que quería que yo lo sorprendiera. No era un comentario en abstracto, estaba vinculado a mi trabajo en Lady Macbeth de Dimitri Shostakovich. (n. de la r.: Renán tuvo un gran éxito dirigiendo esa ópera en el Teatro Real. Introdujo una serie de novedades muy audaces con la utilización de medios audiovisuales).
¿Qué hiciste?
La propuesta la pensé durante quince días. Y lo que se me ocurrió tenía que ver con la presencia del cine, la televisión y algunos agregados que ya verá usted en el estreno.
¿Esas experiencias en otros medios pudo volcarlas en la ópera de Shostakovich y ahora en la “La Verbena”?
Lady Macbeth supuso la incorporación al espectáculo de una estética en la que mi condición de cineasta se ponía en funcionamiento porque encontraba que era una forma más rica, más intensa y coherente de contar la historia. Aunque por supuesto es muy diferente a La Verbena, encontré que había una manera de contarla vinculada conmigo y que entiendo tiene que ver con la esencia folclórica, castiza, madrileña, arquetípica que tanto me gusta de La Verbena.
¿Será entonces una “Verbena” que incorporará medios audiovisuales?
Si, el cine tiene mucha presencia en esta puesta. Detesto lo de audiovisuales pero es una definición correcta porque incluye el cine, la televisión, en vivo, pregrabada y el documental. Lo que pasa es que “audiovisuales” despierta, a veces, asociaciones con Disneylandia, un recital de rock o un videoclip. Que se produzca esa relación me horroriza. Pero la presencia de esos componentes enriquece no solo visualmente desde la belleza sino también desde la expresividad, desde la forma de potenciar la emoción del vínculo entre el espectador con la historia y es tonto negarse a ellos.
¿Tiene vínculos personales con “La Verbena”?
En alguna oportunidad habíamos hablado con Campos de zarzuelas, especialmente La Verbena que en mi caso incluían recuerdos de la infancia y la adolescencia, del Teatro Avenida, de las obras que allí veíamos. Me acuerdo de lo conmovedor que era el clima, cuando bajaba un telón con la partitura y la letra y la gente cantaba, con un mucho entusiasmo, las canciones más populares. Las señoras cubrían los palcos con los mantones de Manila. Maravilloso.
Algo muy nostálgico.
Todo esto esta emocionalmente vinculado a un recuerdo muy vivo de lo que me pasó en Buenos Aires viendo Las cosas del querer. Me ocurrió lo que a muchos espectadores en la sala: en cierto momento, las canciones que se cantaban en la pantalla eran cantadas simultáneamente por los espectadores, incluyéndome a mí. Fue muy emocionante redescubrir que importancia había tenido ese cancionero español en nuestras vidas. Y en ese acervo esta también la zarzuela y, en primer lugar, La Verbena de la Paloma.
Usted vive un largo idilio con España, especialmente con Madrid. Como actor y director ha hecho teatro, cine, ópera y sus películas, en Argentina y España, se ven en ciclos especiales. También ha sido director de ópera aquí y ha tenido gran éxito. Ahora tiene el desafío de recrear uno de los grandes emblemas madrileños y no deja de ser un riesgo.
Yo siempre he intentado plantearme nuevos caminos. Tengo una enorme deuda de gratitud con España: siempre han recibido con afecto mis trabajos. Pero tengo que incorporar elementos nuevos, diferentes, lo que aporta un componente de inseguridad que para mi supone la recuperación de la juventud. El hecho de enfrentarte con un camino nuevo, y cuanto más difícil en mayor medida, determina la recuperación de sensaciones en muchos casos olvidadas o postergadas.
¿Cómo enfoca su trabajo? ¿Habrá cambios en la estructura, en algunos rasgos de los personajes?
Yo quiero modificar ciertos tópicos que no me gustan. Algunos, porque otros tópicos son valiosos, indispensables. Quería saber cómo consideraban esto los hombres sabios en el género. ¿Qué era esencial, ineludible, y que había prescindible?. Hablé mucho con ellos, los directivos de La Zarzuela. Antes de aceptar el trabajo y después. Quería saber si eran formas nuevas de plantear una historia u horribles transgresiones. Me dijeron que mis planteos les encantaban..
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