ZAFFARONI DIJO QUE NO LE PONEN CONDICIONES PARA ASUMIR EN LA CORTE
El jurista Eugenio Zaffaroni, candidato propuesto por el Gobierno para reemplazar a Julio Nazareno en la Corte Suprema, no dudó hoy en admitir que no estuvo de acuerdo con la reforma constitucional que llevó a cabo Kirchner cuando era gobernador de Santa Cruz. Además, opinó que el Ministerio de Justicia “debe desaparecer”.
“No estuve de acuerdo con la reforma constitucional en Santa Cruz, como no lo estoy con ninguna que propone la reelección indefinida de los gobernadores”, afirmó hoy Zaffaroni al canal de cable Todo Noticias. De esta manera mostró, al menos en apariencia -y tal vez involuntariamente-, el perfil independiente que el Gobierno había prometido para los futuros integrantes de la Corte.
Zaffaroni agregó que el Gobierno no le impuso ninguna condición para postularlo como nuevo ministro del Tribunal. Por otra parte, cuando se le consultó sobre la relación que tiene con el actual ministro de Justicia, Gustavo Beliz, Zaffaroni respondió entre risas: “La verdad es que yo creo que ese Ministerio debe desaparecer, aunque no tiene que ver con que esté Gustavo ahí”.
Más temprano, Zaffaroni, en declaraciones a radio Mitre, aseguró que la postulación del Gobierno lo sorprendió. No quiso opinar sobre la posibilidad de que se impulsen juicios políticos contra miembros del Tribunal, aunque hizo hincapié en la “pérdida de confianza” que sufrió la Corte en los últimos años.
Especialista en derecho penal y muy respetado por las organizaciones de defensa de los derechos humanos, Zaffaroni consideró hoy que el cargo de ministro de la Corte Suprema representa “una enorme responsabilidad”. Y planteó que aceptarlo “es un deber de todo abogado y jurista”.
“Si el Senado me hace el honor de darme el acuerdo lo aceptaré complacido (el cargo) porque es un deber de todo abogado, jurista y de toda persona que se dedica al derecho, afrontar esta responsabilidad”, afirmó Zaffaroni.
Zaffaroni se mostró sorprendido por su postulación para la Corte. Afirmó en ese sentido: “Realmente me sorprendió, creía que era un trascendido de la prensa sin fundamento político”.
Por otro lado, al ser consultado sobre la posibilidad de que la Comisión de Juicio Político de Diputados avance en el inicio de un proceso contra otro u otros miembros de la Corte Suprema, Zaffaroni señaló que él no podía “juzgar a nadie”. Pero dejó en claro su descontento con lo ocurrido en el Tribunal en los últimos años: “No se puede negar que ha habido un hecho objetivo que es la pérdida de confianza en la institución que encabeza el Poder Judicial”. Y agregó: “Es grave para la salud de la República que haya sucedido esto, más allá de las responsabilidades personales sobre las cuales no abro juicios”.
Sobre quienes lo critican por considerarlo garantista, Zaffaroni dijo que volverán a cuestionarlo por este tema. Pero opinó que “no existe un derecho penal garantista y otro no garantista, sino que existe uno liberal y otro autoritario”.
Zaffaroni fue propuesto ayer oficialmente por el Gobierno para cubrir el lugar que dejó vacante la renuncia de Julio Nazareno. En una conferencia de prensa realizada ayer, el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, aseguró que, si los plazos se cumplen sin retrasos, “en agosto” podría darse la asunción del nuevo ministro en el Tribunal.
Ahora el candidato deberá pasar por el procedimiento -de unos treinta días- establecido en el decreto presidencial 222, firmado hace diez días, según el cual se deberán publicar los antecedentes del postulante y se abren las consultas a ONG y entidades vinculadas a la Justicia y los derechos humanos. Además, habrá “audiencias públicas” en el Senado, que deberá aprobar a Zaffaroni con el voto de los dos tercios.
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