ZAFFARONI, SORPRENDIDO POR SU NOMINACIÓN
El penalista Raul Zaffaroni, candidato del gobierno para ocupar la vacante dejada por Julio Nazareno en la Corte Suprema de Justicia, admitió hoy sentirse “sorprendido” por su candidatura y dijo que aceptó “complacido” esa nominación ya que, dijo, “es deber de todo jurista que se dedica al Derecho afrontar esta responsabilidad”.
Precisamente, el prestigioso criminólogo sostuvo que, en caso de acceder al cargo en el máximo tribunal, será “una enorme responsabilidad” para él.
Asimismo, admitió, al hablar por radio Mitre, que hay una “pérdida de confianza pública” hacia la Corte, aunque sostuvo que por su posición, “no puedo juzgar a nadie” en particular.
En su primera declaración tras conocerse, ayer, que es el único candidato del presidente Néstor Kirchner a ocupar un lugar en la Corte, Zaffaroni dijo: “No sé si es para felicitar, pero es una enorme responsabilidad”.
“Si el Senado me hace el honor de darme el acuerdo, lo he aceptado complacido, es deber de todo jurista que se dedica al derecho a afrontar esta responsabilidad”, manifestó.
Admitió que “realmente me sorprendió. Cuando apareció mi nombre en los diarios, creí que era un trascendido, algo que sospechaba la prensa pero que no tenía ningún fundamento político”.
También adelantó que es “absoltuamente seguro” que quienes fustigan su postura “garantista” en materia judicial, volverán a la carga con sus críticas.
En ese sentido, explicó que “no existe un dercho penal garantista y no garantista; existe un derecho penal políticamente liberal y un derecho penal autoritario y los que son partidarios de un dercho penal autoritario -dijo-, por supuesto que llevarán el embate adelante”.
Tras admitir haber criticado duramente a Kirchner cuando era gobernador de Santa Cruz por su reforma judicial en su provincia y consideró que si en lugar de él estuviera Carlos Menem en la Casa Rosada, “sospecho que no” lo hubiera elegido.
En ese sentido, arriesgó que “hay razones ideológicas” ya que “la política judicial que propugnaba Menem no era de corte político-liberal” como la que él sostiene.
Al ser consultado sobre si el Gobierno pudiera seguir adelante con su embestida contra otros miembros de la Corte, Zaffaroni respondió que “no puedo juzgar a nadie, pero no podemos negar que ha habido un hecho objetivo, cualquiera sea el fundamento, eso es secundario, pero el hecho objetivo es la pérdida de confianza pública en la institución”.
Recordó que la Corte “es la cabeza del Poder Judicial, la máxima instancia que hace que haya Constitución y si no hay un Poder Judicial que declara la inconstitucionalidad de las leyes que salen del marco constitucional, la Constitución queda reducida a una manifestación de buena voluntad, de modo que es grave que haya sucedido esto para la salud de la República”.
“Más allá -agregó- de las responsabilidades de las personas, sobre las que no abro juicio”.
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