ZAPATERO DIJO QUE NO HABRÁ REGULARIZACIÓN GENERALIZADA PARA LOS INMIGRNATES EN ESPAÑA
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró esta mañana que “no habrá regularización generalizada” para los inmigrantes que residen “sin papeles” en la Península.
Al respecto, el presidente del Gobierno español calificó como “correcta” la actuación de la Policía. En el procedimiento, realizado en la madrugada, sólo se registraron algunos incidentes aislados.
Zapatero volvió a reconoció la gravedad de la situación. “Es evidente que tenemos un problema en nuestro país de falta de orden en la inmigración. Hay que corregirlo”, aseguró. De la misma manera se había pronunciado durante una entrevista con Clarín realizada en febrero pasado, antes de ser elegido presidente del Gobierno español.
“La inmigración ordenada es la inmigración legal, que es la que da garantías a los inmigrantes y la que produce una incorporación adecuada a nuestra sociedad, tanto en los derechos como en los deberes que tienen las personas que vienen a trabajar con nosotros”, consideró esta mañana Zapatero.
El presidente del Gobierno afirmó que pretende lograr “un gran acuerdo” para solucionar el tema. Y aseguró que para ello conversará con empresarios, sindicatos, gobiernos autonómicos, ayuntamientos y “si fuera posible, también con la oposición”.
Sin embargo, todavía no se sabe si todos los inmigrantes que se encuentran en España podrán regularizar su situación. Al respecto, el ministro de Industria, Comercio y Turismo, José Montilla, aseguró que dar papeles para todos aquellos que están en situación irregular sería “un enorme error” porque podría “propiciar la llegada de más inmigración irregular”.
“Lo que hace falta es tener una política de inmigración”, dijo el funcionario. “Pero siempre hemos dicho que papeles para todos, no”, aclaró.
En España hay actualmente entre 90.000 y 100.000 argentinos “sin papeles” que tienen trabajo pero que aún no consiguieron la regularización. Hoy, al igual que los demás inmigrantes en situación irregular, no pueden legalizar su situación porque una exigencia legal los obliga a retornar a su lugar de origen para iniciar los trámites.
En su momento, las autoridades del Gobierno socialista prometieron que “se iban a flexibilizar” las duras condiciones que actualmente impone la Ley de Extranjería para poder disminuir el gran número de inmigrantes “sin papeles”, aislados, víctimas de toda clase de abusos y que perciben salarios ínfimos.
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